domingo, 15 de octubre de 2017

Carta a un amigo


Nada ni nadie es para siempre… y yo sonreía como si fuera para siempre…
Te miraba y no importaba nada más…
La luz que se reflejaba en tus ojos era tan potente y tan especial, y eso hacía que yo también pudiera sentirme especial…
Cogía tu mano sin pensar en que algún día la soltarías, nunca te agarré con la suficiente fuerza para que no te escaparas de mi lado, porque no esperaba que decidieras soltarte y volar lejos de mí.
El sol irradiaba nuestro mundo… Éramos felices sin decir nada, sin hacer nada… solo con estar era lo importante.
Nunca olvidé tus palabras que tantas veces me llegaron hasta el alma… Nunca olvidé cada momento en el que me apoyaste y te mantuviste a mi lado… Y jamás lo olvidaré.
No olvidaré los momentos en los que reímos y en los que lloramos, en los que tuve que sostenerte y escucharte, en los que tuve que mirarte a los ojos para levantarte. No olvidaré los momentos en los que te fallé, en los que no supe estar, en los que me rendí, en los que me distancié y en los que me arrepentí. No olvidaré cada sonrisa que me regalaste, cada palabra que me ayudó a seguir adelante, cada noche de locura, cada abrazo, cada beso, y cada lágrima que derramaste… sobre todo las que derramaste por mi culpa.
Siempre me sentiré insatisfecha por no haberte dicho todo lo que pensaba a cada instante, por no haber sido yo misma en más de una ocasión, por no haber estado más cerca, por no haber sabido ser una buena amiga, por saber que podía haber hecho mucho más, por saber que te podía haber dedicado más tiempo…
Siempre me arrepentiré de haberte perdido en mi vida, de no ser partícipe ahora de la tuya, de que cada día la distancia sea más grande entre nosotros…
Siempre me arrepentiré de no haber sido capaz de decirte que te quería, que eras parte de mi vida y que no quería perderte pasase lo que pasase entre nosotros. Aunque muchas partes de nuestro alrededor nos influyeran, aunque todo estuviera en contra, siempre tuve una pequeña esperanza de que algo nos mantuviera unidos.
Al mismo tiempo siempre supe que esto acabaría así… sabía que las decisiones que me hacía tomar esta vida me condenarían a un mundo sin ti.
Ahora solo espero que la vida te sonría, que te de las oportunidades que te mereces, que puedas ser feliz, que recorras tu camino con fuerza y no te rindas por nada, que luches por cada objetivo que te propongas, que hagas tu vida a tu manera, que no te arrepientas de nada, que encuentres alguien mejor que yo en tu vida, que te sientas a gusto con los que te rodean.
Y me gustaría esperar que en algún lugar pequeñito de tu corazón esté yo ahí para que no te olvides de mí; porque yo jamás te olvidaré a ti. Probablemente tu pienses que no significas nada ya para mí, que no me importas realmente, que no fuiste nada en mi vida, pero si por tan solo un instante formaste parte de ella y te consideré mi amigo; te aseguro que jamás te olvidaré… Siempre ocuparás un pedacito de mi corazón y siempre te estaré agradecida del tiempo que compartiste conmigo.
Así que, aunque tú me olvides no importa, porque yo no lo haré; a pesar de que no me creas.
Por último decirte, que espero no haber dejado nada por decir, que esto es un hasta luego porque sé que algún día nos volveremos a encontrar por la calle aunque sea solo un momento, y que en ese momento yo me pararé a saludarte y preguntarte cómo te va.

Hasta luego, y gracias por todo.

viernes, 6 de octubre de 2017

De vuelta en aquel escenario

Hace unos días atrás volví a subirme a un escenario muy especial…
Hacía más de 10 años que no actuaba allí, que no lo pisaba mientras me movía por él; mientras sentía la luz de los focos y los aplausos del público…
Y es que no parece que hayan pasado 10 años, sino mucho más. Aunque por un lado lo recuerde cómo si fuera ayer cuando me subía con pasos tímidos al escenario, cuando bailaba sobre él con la cabeza agachada por miedo de mirar a los demás.
Todo ha cambiado tanto desde entonces…
Después de este largo tiempo he aprendido tantas cosas…
He aprendido a pisar fuerte el escenario, a mirar de frente para que sientan lo que yo siento, para que vean que no tengo ningún miedo… he aprendido a disfrutar de lo que se me da mejor en esta vida.
Por eso, para mí; volver ahí era importante y especial. Porque no es cualquier escenario…
Realmente ganar o perder el concurso al que me presenté me daba igual, y lo digo con total sinceridad. Quedé tercera, pero yo me sentí ganadora por haber podido estar ahí arriba sintiendo la música fluir por mi cuerpo, volviendo por un momento atrás en el tiempo; transmitiendo lo que me hacían sentir los recuerdos añejos…
Y por supuesto, quiero dar millones de gracias a las personas que me apoyaron y me animaron desde abajo, que vinieron explícitamente a verme aquella noche. Porque para mí era muy importante que ellos estuvieran y me vieran bailar. Gracias de todo corazón porque sin ellos yo no hubiera llegado hasta aquí, sin ellos yo no sería lo que soy ahora.
Aun así todavía faltó gente que me hubiera gustado que estuviera. Ciertas personas del presente y del pasado que tendrían que haber estado para que mi sueño estuviera completo.
Pero espero que algún día pueda conseguir que todos ellos estén frente a mí…
Realmente, ese es mi mayor sueño.
Por encima de bailar profesionalmente y de montar una academia; lo que quiero desde lo más profundo de mi corazón es bailar algún día delante de todas esas personas, o al menos la gran mayoría, que han influido en mi camino desde que era una niña de una manera u otra. Pero sobre todo, las personas que me dijeron que no, que me obstruyeron el paso, que no me dejaban avanzar, que me quisieron ahogar, que nunca creyeron en mí…
Y así poder demostrar que fui fuerte, que luché hasta el final por mis sueños, y que la que gana al final soy yo.

Prometo que ese día llegará tarde o temprano. Ese día, pisaré el escenario más fuerte y con más ganas que nunca. Y en ese momento, seré la persona más feliz de todo el planeta.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Verano Especial

Un gran verano…

Pensaba que este verano iba a ser parecido al de los últimos años, sin embargo ha acabado siendo totalmente diferente.
En mis días en la playa tengo que agradecerle la tan buena acogida que me dieron Deiko, Ryu e Isa. A ellos les doy las gracias por hacer de este verano algo especial, por hacerme sentir una más; por todos los momentos divertidos, los entrenamientos, las fiestas, los monsters… Gracias por todo, en definitiva. Os voy a echar tremendamente de menos. Sois muy grandes, y ahora formáis parte de mi vida; pues me habéis transmitido una confianza en este tiempo que pocos consiguen y que espero no perder nunca con vosotros.
Pues espero que esta amistad perdure y no se pierda con el tiempo, que pasemos más veranos como este…
Este verano también he podido aprovechar la convivencia con mi familia; en especial con mi hermana Ángela, Jesús y mis primas María Isabel y Andrea.
Realmente no son solo mi familia, son amigos. Amigos tan cercanos con los que todo es sencillo, donde las risas están aseguradas y los momentos musicales nunca faltan, donde se siente paz y tranquilidad por mucha locura compartida que haya; que está repleto de excursiones a la llana, juegos de cartas, noches de pelis con palomitas, helados, paseos…
Todos esos momentos junto a ellos, he de decir, que son de agradecer. Pues cuando estoy con ellos puedo sentir que realmente son mi familia; y cuando estoy con mis primas siento que saco la niña interior que llevo dentro, y por un instante olvido las responsabilidades que tengo.
Por último y no menos importante, aparecieron cambios inesperados en las últimas semanas del mes de agosto.
Conocí a un grupo de personas que terminó llenando mi vida y que estoy muy agradecida de haber podido conocer porque son todos excelentes personas. A ellos también les doy las gracias. Muchas gracias por ser como sois, por haberme hecho sentir una más del grupo desde el primer instante, por todos los momentos que hemos vivido este verano, pues ha sido corto pero intenso; por hacerme sentir tanta confianza y amabilidad; por todas esas noches jugando a las cartas; por las noches de fiesta, los baños mañaneros, las comidas de despedida, los partidos de vóley…
Y ahora os voy a nombrar uno a uno porque os habéis ganado aparecer en mi blog: Alex, Sergio, Carlos, Belén, Fernando, Juan, Jose, Juanjo, Jaime y Carla. A todos os doy las gracias.
Tengo que decir que también os voy a echar de menos, sobre todo a los que estáis lejos y no nos podremos ver en mucho tiempo. Pero no me olvidaré de vosotros.
A parte de todo esto; creo que en estos dos meses he aprendido a ser más fuerte, he descubierto a donde pertenezco, he conocido a muchas personas que hoy forman parte de mi vida, y he vivido grandes momentos inolvidables.

Ha sido un verano lleno de ilusión, fuerza, ganas, alegría, amigos, y por supuesto; de baile.













lunes, 10 de julio de 2017

Gracias

Aprendí por las malas
que la vida es dura.
Desde pequeña me enseñaban
las vivencias pasadas
que todo siembra duda.
Mi vida se hizo una constante lucha,
cada día soñaba,
con un nuevo mañana.
Jugaba con mis lágrimas
tirándolas a un pozo
que parecía no tener fondo.
Quizás algunos sentían lástima
pero era yo la que más me lastimaba.
Y con el paso del tiempo
crecí en el intento
de una lucha a gran escala.
Muchos días llovía sin cesar,
muchos días la corriente me quería arrastrar.
Yo siempre pisé fuerte
y con la ayuda de mi amiga suerte
llegué a mirar a la vida de frente.
El camino que escogí
nunca fue fácil,
y nunca me arrepentí.
Me cerraron muchas puertas,
pero vi que otras salidas hay.
Y las abrí sin pensar en que habría tras ellas
hasta encontrar una en la que yo misma fuera.
En estos dos últimos años
descubrí un nuevo mundo.
Donde ya no importaban tantos los daños
y si cada persona que a mi lado estuvo.
Nunca nada me había llenado tanto,
saber que ahora formaba parte de algo
era tan grande y especial como la vida misma.
Cada sílaba y cada paso
crecer fiel me hacía.
Un ritmo en mi corazón
es lo que me movía.
Me empapaba de una cultura
que me dio la razón.
Razón de que hay que ser libre,
que la vida no asusta.
Razón de mostrar que no existe
nada que te impida volar.
Por fin encontré mi lugar,
una familia de verdad.
Hoy al Hip Hop le doy las gracias,
y gracias a las palabras sabias
que alguien dijo, que al mundo puede cambiar.

martes, 4 de julio de 2017

Hoy me falta el amor

Hoy mis lágrimas caen, cómo caen las hojas de los árboles que se deslizan suavemente, hasta tocar el suelo y allí, yacen hasta que son movidas por el viento.
Son lágrimas cristalinas, tan trasparentes cómo el cristal que en mil pedazos se rompe al no ser cuidado debidamente.
Son lágrimas que fluyen desde mis adentros, como tantas otras veces. Pues seguramente este no será un día que recuerde eternamente.
Sólo es otro día más en el calendario de un año con sabor amargo…
Sólo son lágrimas que, con el paso del tiempo, quedarán en el olvido…
Al igual que estos sentimientos que hoy tocan y golpean mi corazón; dentro de un año escribiré sin recordar estas palabras, lo más probable.
Así que, solo puedo intentar aprender la lección sobre lo que escribo para que dentro de un año no tenga que escribir lo mismo.
Hoy, es 3 de Julio de 2017, aunque se podría decir que es 4, ya que ha pasado la media noche. Y hoy quiero escribir para dejar fluir las palabras que rondan mi cabeza, que hasta me empujan para salir al exterior de alguna manera.
La verdad, es que estaba viendo algo que me inspiró y me dio la oportunidad de escribir después de semanas. Desde antes quería coger el bolígrafo, pero no sabía por dónde empezar; ahora lo diré sin miedos, y sin rodeos.
Echo de menos los paseos cogida de la mano de la persona que te quiere por encima de todo lo demás. Recuerdo la primera vez que alguien me cogió de la mano por la calle, recuerdo lo feliz que fui en ese momento al sentir que tenía alguien a mi lado, que estaba allí sinceramente.
Echo de menos el calor de un ser querido cuando te abraza o te besa, cuando estás junto a él durmiendo, cuando te sonríe o te acaricia; cuando te hace sentir que eres la única.
Echo de menos los momentos que se viven acompañados de la persona que te hace más feliz en este mundo.
Echo de menos sentirme querida, sentirme especial para alguien…
Echo de menos compartir mi vida, compartir los buenos y malos momentos, compartir el día a día; poder contarle a esa persona lo que siento y lo que me hace caer, que estoy cansada de mis padres y cada vez es más difícil convivir con ellos, que estoy un poco más cerca de mis metas, que estoy conociendo a nuevas personas, que una de mis mejores amigas se ha olvidado de mí, que algunos días estoy agotada y no tengo ganas de seguir…

A pesar de echar de menos todo eso, de echar tanto en falta algo de amor en mi vida, sigo en pie aun cuando las lágrimas me quieren abatir. Sigo avanzando dejando a un lado esos sentimientos, intentando centrarme en mejorar y seguir subiendo peldaños de la escalera hacia mi meta. Teniendo una pequeña esperanza de que en la larga subida encuentre a alguien que me ayude a seguir caminando.

viernes, 16 de junio de 2017

Maletas solo de ida

Hoy es uno de esos días que entran ganas de coger la maleta y mandarlo todo a la mierda…
Es uno de esos días en los que estás a punto de estallar, estás harta de todo… De escuchar la exigencias y las amenazas de tus padres, de ver cómo lo que debería llamar hogar es solo una casa donde duermo y como, de tener que tragarme todas las palabras y hasta el aliento, de tener que guardar las ganas de gritar, de llorar…
Y podría seguir con la lista de problemas que ocurren día a día en mi casa, es difícil aguantar una situación así mañana y noche mientras intentas hacer oídos sordos… pero no es solo eso…
Es que todo esto se mezcla con la soledad que hay dentro de mí, la baja autoestima y las autocriticas que yo misma me impongo, el miedo a fracasar y no conseguir lo que quiero en esta vida; y los recuerdos que a veces me sobresaltan…
Así que en este momento me encantaría poder hacer las maletas sin pensar en nada más, y salir de esta casa que me ahoga cada día, de esta casa donde las paredes ya no son suficientes para apartarme de los demás como lo hacían de pequeña, donde por mucho que intente expresarme sé que solo se quedará en eso; un intento…
Hay una única cosa que me retiene aquí y es por lo que aguanto incluso cuando estallo y no me siento cómoda ni en mi propia cama… Y es porque tengo claro que cuando me vaya será para siempre; no volveré nunca arrastrándome a mis padres, haré todo lo que esté en mi mano antes de que eso ocurra; todo lo posible y lo imposible… Todo por demostrar a mis padres que se equivocaban conmigo.

Así que al final, como siempre he hecho, me encerraré en mi misma como si nadie más existiera, gritaré para mis adentros, esperando el día en que pueda coger esa maleta que me lleve lejos de aquí, con toda la seguridad de que no volveré por esa puerta de lo que era un supuesto hogar y en realidad siempre fue mi cárcel.

sábado, 3 de junio de 2017

Un bache más en el camino














Hace tiempo que no escribo…
Más de una vez he querido hacerlo, pero antes de que cogiera el bolígrafo me daba cuenta de que no sabía que escribir, que contar a la gente… Pues últimamente, menos el baile, todo va mal o es inexistente… No hay ni un rastro de amor o de fuego en mi vida… Estoy de bajón porque me siento sola… Porque, aunque no debería decir esto, creo que necesito a alguien cerca de mí en estos momentos…
Pues siento que ya no tengo a nadie a quien contar como me siento, los acontecimientos que me ocurren cada día, los pensamientos tontos, las ideas locas, mis paranoias…
No siento que haya nadie lo bastante cerca como para hablar con él cada día…
Alguien que me abrace y me haga sentir especial, y más fuerte cuando siento que soy solo una inútil sin remedio, cuando tengo ganas de darme por vencida, cuando siento que no puedo con todo, cuando no tengo fuerzas para levantarme de la cama, cuando tengo ganas de gritar, cuando tengo ganas de salir corriendo…
En esos momentos miro a mi alrededor y me veo sola; mi única ayuda es escribir, bailar, o yo misma…
Al final quien tiene que superar el bache, quien tiene que levantarse, quien tiene la última palabra; soy yo. Porque si no lo hago yo nadie lo hará por mí…
Y eso lo aprendí hace mucho, pues llevo toda la vida superando obstáculos que me han puesto en el camino sin ayuda de nadie.
Aunque una mano amable no vendría mal de vez en cuando…
El problema es, en quien confiar. A quien poder contarle todo esto, que te escuche y que realmente quiera ayudarte sin ninguna condición, sin pedir nada a cambio.
No se puede coger la mano de cualquiera… Pues puede que luego tengas que pagar un precio demasiado alto, puede que luego te des cuenta de que no mereció la pena confiar en esa persona y que fue peor el remedio que la enfermedad…
Quizás, por eso sea mejor que termine por acostumbrarme a levantarme con mis propias manos, cueste lo que cueste…
Pues como dice el refrán, mejor solo que mal acompañado.

lunes, 8 de mayo de 2017

Ilusiones rotas

A veces me gustaría decirte lo que siento sin rodeos…
A veces me gustaría correr a tus brazos y robarte un beso…
Pero después de un segundo me paro, y dudo si eso sería lo más acertado. Quizás eso rompería la poca amistad que tenemos, quizás tu no sientas lo mismo que yo… porque después de todas las palabras intercambiadas aún no se lo que piensas respecto a mí.
No sé por qué aquel día te lanzaste y me hablaste. No sé por qué al principio parecías tan interesado y ahora casi no hablamos. No sé por qué ciertas veces me da la sensación de que podrías sentir algo por mi y otras que solo estás siendo amable o que no te importo lo más mínimo.
Y lo peor, es que no se en que momento empecé a sentir algo por ti. En qué momento empezó a latirme el corazón más rápido cuando veía un mensaje tuyo en el móvil; el momento en el que empecé a mirar tu foto y a pensar en las ganas que tenía de volver a verte; el momento en el que sentí que me encantaría ser algo más contigo, el momento en el que empecé a desear besarte, abrazarte… o al menos tenerte cerca.
Y es extraño, porque no nos hemos visto nada más que una vez en persona…
Es la primera vez que me gusta alguien sinceramente solo por sus palabras…
Cada vez que hablo con él se me pone una sonrisa en la cara.
Al principio me ilusioné pensando en que quizás tendría una oportunidad con él… Pero poco a poco, esa ilusión se está desvaneciendo, porque siento que eso no ocurrirá jamás, que tú nunca has sentido nada por mí, solo empezaste a hablarme por capricho o por hacer amigos y no porque vieras nada en mi… Y yo cómo una idiota me enganché a ti.
Por eso no soy capaz de decir lo que siento, porque temo ser lastimada en el intento, como tantas otras veces en las que me lancé y caí contra el suelo.
Quizás debería alejarte de mis pensamientos antes de que sea tarde, antes de que puedas hacerme una herida mayor.
Quizás deba dejar de hablarte y olvidarme que alguna vez apareciste en mi vida… De todos modos, a ti no te costará mucho olvidarme…
Pues siento que un futuro, solo llegaré a ser una amiga, o incluso; solo “una conocida con la que hablé alguna vez”.
Ya, sea como sea, he vuelto a ser una idiota por sentir algo por alguien sin saber si esa persona lo siente por mi… me he precipitado y siento que caigo lentamente… he vuelto a ser una idiota que se ilusiona creyendo que hay una pequeña esperanza cuando nunca la hubo…

domingo, 23 de abril de 2017

Lluvia gris

Los días de lluvia siempre fueron tristes…
Hoy siempre va una nube sobre mi cabeza, empapándome la cara; haciéndome sentir frío…
Mis recuerdos vienen y van cada vez que pienso en la lluvia… Porque miro al cielo y lo veo todo gris; como la porción escondida en mi corazón… gris…
Una porción que se alimenta de llantos y súplicas, de todas las veces que necesité ayuda y nadie apareció, de todas las veces que quería gritar, correr, saltar y dejarlo todo atrás…
Hay un dolor en mi pecho que nunca desaparecerá…
Cuando llega la lluvia se expande por todo mi cuerpo hasta mi cabeza; entonces veo como, muy lentamente, me hago pequeña… y me siento sucia, destrozada, sin fuerzas, congelada, perdida, asfixiada… A veces pienso que me estoy volviendo loca.
Antes esos momentos eran más constantes y más dolorosos… Hasta que mi vida cambió de perspectiva.
Ahora solo hay una pequeña nube sobre mi cabeza…
Ahora hago mi vida como si esa nube no existiera, evitando que llueva todos los días, intentando alejarla de mí… Aunque yo sé muy bien que nunca se irá…
Últimamente llueve otra vez más a menudo, porque mi porción gris me golea fuertemente queriendo salir… No paro de recordar cómo era todo antes; cómo ha cambiado todo ahora, aunque hay cosas que nunca cambian.
Sigo caminando, creyendo muchos días que soy fuerte y que haré desaparecer a la nube y con ella a mi porción gris… A pesar de saber la verdad…
Y no soy capaz de pedirle ayuda a nadie por un favor como este… no soy capaz porque no quiero que vean lo peor de mí, no quiero que se fijen nunca en la pequeña nube que va conmigo…
Solo un pedacito escapó hace unos días, y aunque por un instante me sentí mejor… No estoy preparada ni dispuesta a que escuchen la verdad, a que sienta lastima por mí, o incluso a que me odien…
No puedo saber su reacción y eso es lo que más me asusta…
Mejor que mi porción gris siga escondida en una esquina de mi corazón mucho tiempo más…

lunes, 10 de abril de 2017

Sonríe

Sonríe… aunque a veces cuesta…
Sonríe… no deben ver lo que sientes…
Sonríe… aunque no tengas fuerzas…
Siempre te dicen que sonrías, te dicen que ocultes tus lágrimas al mundo porque algo bueno queda en tu vida… porque siempre hay gente en peor situación. Gente que no tiene para comer, gente sin familia, gente en la calle, gente sin nada a que llamar hogar, etc.
Piensan que no lo sé, que no me doy cuenta… Me quejo de mis problemas, me autocritico y mi autoestima está por los suelos, casi muerta y abatida…
Pero eso no significa que no sepa que hay personas que sufren catástrofes, que tienen una vida mucho más complicada que la mía.
Lo se… sin embargo… a veces nuestros problemas nos superan… todo se acumula mientras pones una sonrisa todos los días, te esfuerzas en el trabajo, ves a los amigos y a tu familia; haces tú día a día como si nada ocurriese… Guardándolo todo dentro… Hasta que explota… y llega la época gris… donde te cuesta mucho más poner una sonrisa amable… una sonrisa como máscara…
Uno mismo se fuerza a sonreír por temor a la reacción de los demás, por temor a que piensen que eres egoísta, que solo piensas en ti mismo y no te importa nada más, o por temor a que te vean débil… Aunque no debería ser así…
Y yo estoy en una de esas épocas… sin ganas de sonreír… porque las cosas malas pueden con las buenas… porque, a pesar de estar rodeada de gente, me siento sola… por miles de razones, de recuerdos, de momentos en los que quería llorar y puse una sonrisa amarga…
Y me dicen no te quejes… no llores…
Yo siempre fui la primera en ocultar sus sentimientos, la que tenía una sonrisa en todo momento, una sonrisa para todos…
Pero ahora no tengo fuerzas para sonreír tan a menudo sin que parezca algo terriblemente falso… No tengo fuerzas para ocultar lo que siento… ya he tapado tantas lágrimas… ya he dejado de lado muchas veces a la tristeza… que empuja cada vez con más fiereza para salir al exterior.
Sonríe… dijeron…
Sonríe… me dije…
Aunque ya solo quedan lágrimas para derramar…

lunes, 27 de marzo de 2017

Luz al final del tunel

Luz… luz… luz en esta oscuridad… Llevo buscándola días y días… ni si quiera los he contado.

¿Dónde estás?... Este túnel parece sin salida… porque no encuentro una luz de guía.
Ando sin descanso, siento los pies doloridos… ando sin importar nada más… no sé cuánto tiempo llevo a oscuras; ni cuanto más deberé esperar.
Solo sé que necesito esa dichosa luz… ella es la única razón por la que sigo andando…
Muchas veces me planteo quedarme parada… por un momento me paro… pero siento que algo me impulsa a seguir.
Aunque no siempre ha sido así… alguna vez me he parado durante horas, días, incluso años…
Me he parado por miedo… me he parado por el cansancio… me he parado por la tristeza que inundaba mi corazón… me he parado por sentirme pérdida… me he parado porque la razón por la que estaba allí parecía haberse esfumado.
Luz… sigue habiendo una pequeña esperanza en mi corazón…
Luz… me pregunto cada día donde estarás…
Luz… me pregunto si estarás tan pérdida como yo…
Luz… a veces pienso que no existe esa luz.
El túnel sin fin se me hace más largo conforme llevo más tiempo… en algún momento de todo el tiempo incalculable… me pareció ver una luz… más de una vez.
Aunque resultó ser solo una imaginación… un sueño… algo que sólo estaba en mi mente… Porque cuando di un paso hacia ella, cuando me acerqué y estaba a punto de tocarla… tan apunto que ya podía sentir su calor en mis dedos…
Desapareció…
Desvaneció sin más… sin dejar rastro alguno… dejando sólo frío…
Y el frío lleno la oscuridad… y  el frío se instaló en mi corazón…
Vuelta a empezar… a caminar, sin descanso y sin mirar atrás…
Porque sabía que si miraba… me volvería a parar.
En esos momentos quiero llorar… pero he llorado tantas veces… que ya no salen lágrimas… Hasta mis ojos están cansados de llorar por no encontrar lo que buscan con tanto ahínco.
Todo mi cuerpo está cansado, magullado, lesionado y casi muerto… Solo siguen los pasos porque mis pies avanzan automáticamente… sin pensar…
Solo avanzan por la pequeña llama que queda en mi corazón… que cada vez es más pequeña…
Como en el cuento de la bella y la bestia… la rosa se va quedando sin pétalos…
Luz… ¿hoy será el día en el que aparezcas?
Luz… que haré si te llego a encontrar…
Luz… ¿merecerá la pena?
Luz… y sino la merece, y si todo este sufrimiento; todo este camino recorrido no ha servido de nada… ¿Qué haré entonces?... ¿qué haré sin un motivo para seguir?... ¿qué es lo que debo hacer, seguir o pararme hasta encontrar un nuevo camino?... ¿y si no encuentro nada por lo que seguir?...
Estoy a punto de un ataque de pánico… pero respiro profundamente, porque sé que las dudas siempre quieren matar la esperanza… y sé que las dudas siempre están al acecho, esperando el instante en el que gire solo un poco la cabeza…
Sé que las dudas no terminarán jamás… yo, lo se… siempre habrán nuevas preguntas que hacer, incluso cuando encuentre la luz… si es que la encuentro…
De momento seguiré caminando, intentando no mirar atrás, intentando no tropezar, intentando no derrumbarme, intentando ser fuerte un día más…
Luz... ¿dónde estás?...

lunes, 20 de marzo de 2017

La magia de los sueños

Estoy a punto de cumplir 24 años… solo faltan unos días…
Yo, que me pasé media vida imaginando cómo sería todo cuando fuera mayor de edad, cuando llegara a los 20.
Jugaba con las muñecas cómo si fueran mayores con sus propias casas, con sus vidas… unas vidas muy diferentes a la mía.
Soñaba con posibles futuros, donde  yo, por fin; era feliz. Donde aparecía mi príncipe azul, el chico perfecto. Donde existía la magia.
Imaginaba enormes escenarios donde actuaba delante de todo la gente que conozco, me imaginaba siendo famosa y viajando por todo el mundo.
Imaginaba que mi vida algún día cambiaría y dejarían de meterse conmigo. Una vida en la que ya no tendría que esconderme ni llorar más.
Con el tiempo, si es verdad que todo ha cambiado. Ya no aspiro a tanto ni creo en los príncipes azules. Pero conseguí hacer desaparecer la parte mala de mi vida, por arte de magia, pienso algunas veces. Porque todo cambió de repente, sin darme cuenta de cómo había ocurrido.
Y también apareció un chico, aunque no fuera el príncipe azul.
Siempre he sido una gran soñadora… he vivido imaginando un futuro mejor durante mucho tiempo… y, a veces, sigo haciéndolo.
Me gusta pensar las distintas posibilidades de un futuro… así puedo aislarme de la realidad por un momento… así puedo sentirme fuerte para seguir luchando… pensando que pueda haber una pequeña, incluso diminuta posibilidad, de que los sueños se hagan realidad.
Pues yo soy la primera que sabe, que si luchas por algo, aunque solo esté en tus sueños… puedes llegar a conseguirlo… No importa lo difícil que sea, aun siendo casi imposible… Vale la pena levantarse cada día por ello e intentarlo hasta el final, porque nunca se sabe cuándo surgirá, eso que yo llamo magia, y tus sueños se cumplirán.
Se, que no es cuestión de magia verdaderamente, aunque yo es mi forma de llamarlo, pero esos instantes en los que abres los ojos y vas vislumbrando en la realidad algo que solo estaba en tu mente y en tu corazón… eso… es mágico… La lucha constante, el sufrimiento, los problemas, discusiones; todo lo que haya podido ocasionar tu sueño… merece la pena entonces… Ese sentimiento de felicidad, de satisfacción… es mágico.
A parte, de que hay veces, de que tan sólo por una pequeña acción, por un pequeño cambio en tu vida; te lleve hacia tu sueño sin tú haberlo planeado… Esas excepciones en la vida en las que piensas que “ha tenido que ser el destino”… Eso también me parece algo mágico… Cómo mi 18 cumpleaños… Esa noche, a pesar del frío, del emborrachamiento, etc… Hubo algo que fue mágico y me llevo a acabar teniendo la primera relación amorosa que he tenido en mi vida con alguien que mereció la pena…  O como el día que fui por primera vez a casa de la que acabó siendo una de mis mejores amigas, Nely…
Todo eso es mágico… Y hoy día, a punto de cumplir los 24, sigo pensando en que los momentos mágicos pueden seguir pasando… En que puedo llegar a cumplir mis sueños que se han ido reformando, que no cambiando; con el tiempo… En los sueños en que he creído siempre y me han llevado hasta aquí… En que puede haber un futuro mejor esperándome a la vuelta de la esquina.
Así que os aconsejo en creer en la magia, y vuestros propios sueños… en que vale la pena luchar por ellos… que siempre vale la pena soñar… somos libres de imaginar la vida que queremos para nosotros mismos, somos libres de soñar en grande, en pequeño, en el tamaño que nosotros queramos… Y que se cumpla solo está en nuestras manos… solo se consigue si crees de verdad, si crees de corazón.

viernes, 10 de marzo de 2017

Contradicciones de mi yo interior

Echo de menos caricias en mi pelo… caricias en mis mejillas, sin ninguna prisa… paseos largos, cogida de tu mano… cálida y fuerte…
Echo de menos unos ojos que añoren verme… unos ojos que me envuelven, unos ojos que no quieran perderme…
Echo de menos… un abrazo reconfortante, una sonrisa brillante, un beso fugaz, un sentimiento sincero… sentirme querida por un momento.
Aunque fuera tan solo un momento…
Echo de menos que mis penas se fuguen con unas palabras llenas de amor…
Echo de menos no sentirme tan pequeña y tan sola en este mundo…
Echo de menos sentir que alguien estará ahí pase lo que pase…
A la misma vez un miedo invade mi interior. No me siento preparada para todos esos sentimientos… no me siento preparada para abrir mi corazón… para dejar fluir todo lo que llevo dentro…
Porque no quiero estar dependiendo… No quiero que mi corazón se atrape por una ilusión, por un príncipe azul que solo es príncipe en sueños, que al final su espada partirá mi alma…
No quiero enamorarme de la persona equivocada, no quiero que me dañen y quedar lastimada… otra vez… viendo como mis lágrimas se derraman por un idiota… por una falsa historia… un cuento de hadas que no tiene final feliz…
No estoy preparada para sufrir… aunque nadie lo está.
Porque esa persona acabará olvidándome… acabará lastimándome… acabará lejos de mi… acabará quintándome las ganas de seguir… lo daré todo para que él no de nada… entregaré mi cuerpo y mi alma para que después todo acabe siendo una farsa…
Y volveré a sentirme más tonta, más idiota, más estúpida, más pequeña, más débil… de lo que ya me siento…
No estoy preparada para ello…
Pero a la misma vez lo anhelo… porque a la soledad temo…

domingo, 26 de febrero de 2017

Calor de corazón

Si la anterior entrada hablaba de mi parte más salvaje y pasional; esta la quiero dedicar a mi parte más emocional y romántica. Porque yo realmente soy una romántica, pero intento ocultarlo, intento reprimir muchas veces lo que siento, o al menos controlarlo. Porque yo soy de esas personas que lo da todo desde el principio, pero los sucesos de mi vida me han llevado a tener que bajar la intensidad de mis emociones, porque la cabeza de Mónica sabe que si se deja llevar le harán daño.
Aunque no debería ser así… Debería mostrar lo que siento desde el principio, flotar en esos sentimientos tan bonitos y disfrutarlos con una persona que sienta lo mismo que yo. Dejarnos llevar por la marea hasta donde nos lleve, sin preocupaciones, problemas, discusiones, ni nada de eso. Si el tiempo dice que al final podrá ser más o menos es otra historia, pero lo más bonito sería poder disfrutar de ese tiempo verdaderamente.
Conocer a una persona, pasar tiempo juntos… sin compromisos, ni dramas… Un día una peli, otro día una cerveza… Y si mañana no podemos quedar, pues no pasa nada… Y si al cabo del tiempo no surge nada más, pues no pasa nada.
Eso es lo que quiero yo, de corazón. Eso es lo que me encantaría encontrar algún día, que no buscar. Sólo quiero eso, aunque para algunos les parecerá mucho.
Para mucha gente es todo o nada, pero pienso que no debería ser así.
Yo no estoy dispuesta a tener una relación con una persona hasta que yo no la conozca mínimamente y sienta una seguridad y una confianza dignas para compartir mi vida con esa persona. Porque yo necesito que una persona me transmita eso, y me lo haga saber sin dudar y sin mentir, estando totalmente seguro de lo que quiere.
Y esto es lo más importante de todo, tener las cosas claras. Saber lo que quieres y con quien lo quieres. Todo sería más fácil así.
Yo soy una persona con muchas inseguridades, pero cuando se trata de otra persona, estoy cien por cien segura de lo que siento por esa persona y de lo que quiero con ella; siempre. Porque si no lo tengo claro yo, no lo tiene claro nadie, y solo por esto, podemos hacer daño a muchas personas.
Cuando algo trata de dos, es de dos. Así que cualquier decisión que tomes influye en la otra persona.
Por todo lo anteriormente dicho, es por lo que no me siento preparada para empezar una relación con otra persona sin estos requisitos. Puede que sea muy exigente, pero no estoy dispuesta a sufrir tontamente como otras veces. Porque ya he aprendido la lección, o eso espero.
Pero a la misma vez, por eso me cansan las relaciones puntuales, los que se dedican al placer de una noche, o de varias; que te llevan a su coche o a su casa y se dedican a llevar siempre los mismos pasos como robots porque no quieren llegar a sentir nada por esa persona.
No digo que sea malo, cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero yo me aburro. Está bien de vez en cuando, pero el hecho de estar controlando siempre lo que siento porque sé que esa persona nunca va a querer nada más conmigo, y que cada noche sea lo mismo… Pues al final una se desespera y dice, se acabó.
Así que seré, una romántica, una tonta, quizá penséis que no tengo razón, que estoy equivocada en lo que digo… Tenéis todo el derecho a verlo a vuestra manera. Pero esto es lo que siento yo.

No quiero solo calor corporal, quiero calor humano… calor de corazón… quiero algo más de una noche o varias… quiero conocer a esa persona… aunque sea un cuento de hadas, aunque quizás nunca pase… Pero es lo que quiero.

viernes, 17 de febrero de 2017

Solo un poco de calor

Yo solo esperaba tu calor, únicamente tu calor… Sentir a alguien cerca después de tanto tiempo… Sentir la llama que hay dentro… un fuego que se hundía en lo más profundo de mí ser…
Esa noche, todo pasó muy lento y rápido a la vez…
Besos fugaces como estrellas radiantes en una noche despejada… Besos eternos entre muerdos y juegos que sacaban mi sonrisa más amable.
Tus manos… su tacto contra mi cuerpo… ardía.
Mis manos… enredándose en tu pelo… agarrándose con fuerza en tu espalda.
Tu cuello, me pedía a gritos que lo besara, que lo mordiera, que jugara con él sólo un instante…
Entonces… empezaste a desabrochar mi camisa, botón a botón, sin prisa… desnudando mi cuerpo poco a poco… parecía divertirte aquel momento.
Yo solo te miraba, ansiando tener dentro…
Después tus manos se deslizaron por mi espalda, me acariciaron como un suspiro… haciendo erizar cada parte de mi cuerpo…
Hasta que desabrochaste el sujetador y tus manos sintieron un deseo irrefrenable; sentías tantos deseos de disfrutar, de sentir, de besar… En ese instante pareció iluminarse tu rostro.
Empezaste a jugar conmigo, como un niño que no tiene fin…
Empecé a gemir cuando descubriste mi debilidad… Y en ese momento, todo el fuego que llevaba en mi interior se convirtió en un volcán a rebosar de lava… Entonces… ya no podía parar… todo mi ser deseaba más.
Ya no era cuestión de solo un poco de calor… Ahora quería todo tu calor.
Te quitaste la camiseta, me quitaste los pantalones, te quitaste los tuyos, mientras yo me quitaba lo único que me quedaba… Dejando al descubierta todo mi yo, todos mis defectos, mis curvas, un cuerpo lleno de cicatrices del pasado… Frente al tuyo, de piel blanca, suave, sin desperfectos, traspasando una energía tan cálida que a mi mente arrastraba.
Me puse encima de ti, sintiendo poco a poco como te adentrabas en mi ser… y empecé a moverme muy lentamente, besándote los labios, recorriendo tu pelo y tu cuello con mis manos… luego todo un poco más rápido y sin freno… la lujuria se apoderaba de todo… me mordías el cuello… gemía… movimientos más rápidos, me cogía fuertemente de las caderas… del culo… no pudiste evitar la tentación de un pequeño cachete… gemía… y más rápido me movía…
Cambié de movimiento, todo iba fluyendo… besos juguetones, mordiscos, lenguas que se entrelazan como buscando un caramelo perdido…
Dulce… dulce y desenfrenado era cada instante que saboreábamos… yo no quería parar y tú tampoco querías que parara.
Tus labios pidieron más y mi cuerpo tus órdenes acataba…
Bajé el ritmo suavemente para poder respirar… y volví a subirlo cuando tus labios rozaron suavemente mis senos, tan suave… que parecías tener en tus manos algo tan delicado como una flor…
Me empujaste contra ti, y me diste un beso con tanta pasión… que mi cuerpo empezó a moverse solo… cada vez más rápido… Todo mi ser quería más, y más, y más… gemía sin descanso, no notaba el cansancio… No estaba dispuesta a parar hasta acabar lo que había empezado.
Más rápido, y más rápido… Hasta que nuestros cuerpos parecieron volar, fluir como una brisa cálida, como el movimiento de una ola cuando rompe y queda en sosiego… Mis gemidos fueron cada vez más sólidos y placenteros…
El último sonido que se oyó cuando todo culminó fue un gemido, sí; el gemido más desgarrador que llevaba guardado en lo más profundo de mi alma…
Y todo se quedó en calma… entre suspiros, gotas de sudor, ropa tirada, respiraciones profundas y entrecortadas, y fuegos que poco a poco se extinguían y dejaban paso a una pequeña llama que nuestros cuerpos cálidos mantenía…

Una noche en la que yo sólo te pedí tenerte a mi lado y acabé teniéndote dentro de mí. Una noche donde sólo quería un poco de tu calor, y tú me lo diste todo. Y al final, buenas noches.


viernes, 3 de febrero de 2017

Una pequeña voz

Hoy tengo una pequeña voz para decir algo y que alguien me escuche. Parecerá una tontería, y puede que lo sea;  pero conseguir que lean una entrada de este blog cien personas… para mí es algo muy grande, jamás pensé que conseguiría que lo leyera tanta gente.
Sé que realmente no es mucho, y con esto no voy a ganar dinero ni me voy a hacer famosa, pero es más que nada…
Gracias a este blog he podido expresar todo lo que necesitaba salir de mi cuando no tenía el baile, o simplemente, cuando me apetecía. He contado historias, anécdotas, sentimientos, telenovelas… Y he dejado que lo leyerais porque quería que la gente viera que no sólo se bailar, quería dejar que la gente conociera un poco a Mónica.
Esto no quiere decir que una persona que lea mi blog me pueda conocer de verdad… quiere decir que conoce parte de mí, que sabe que soy sólo una chica más de este mundo que vive con gran pasión por su sueño y por las personas que lo rodean… bueno, y que se estruja demasiado los sesos; sobre todo cuando se trata de chicos…
Sólo soy una chica que adora bailar y que le gusta escribir para expresar lo que siente y no es capaz de expresar hablando… Porque nunca he sido capaz de expresarme hablando.
Una de las cosas que más me costaba cuando estaba en el colegio y en el instituto era cuando tenías que dar algún discurso o exponer un trabajo en clase… me ponía tan nerviosa que me temblaba todo y me trababa constantemente. Me sentía tan incómoda que solo pensaba en que el momento pasase rápido… sentía que las palabras no querían salir, cómo si algo las retuviera dentro.
Supongo que eso era causa de que hasta los 14 años no empecé a abrirme a los demás. A expresar lo que llevaba dentro. A soltar el peso de esas lágrimas a escondidas en mi habitación, el peso de tantos recuerdos que se acumulaban en mi corazón… que creaban una grieta más, que a veces ni el baile era suficiente.
Entonces, a mis 14 años de edad, me di cuenta de que tenía que sacar todo lo que llevaba conmigo durante tanto tiempo, abrir la mochila y sacar uno a uno los malos momentos. Y no sólo me ayudo empezar a confiar en los demás…
Cuando yo tenía solo once o doce años, en sexto de primaria,  la profesora nos mandó escribir un poema. En aquel instante descubrí cómo las palabras fluían en mí… Escribí mi primer poema sobre una niña que vivía en un bosque y se lo enseñé a la profesora… Después de eso me di cuenta de que podía hacer otra que sirviera para algo más que puro aprendizaje… un poema que hablara de lo que pasaba en aquel instante en mi vida… Y para mi esa fue la primera vez expresé lo que quería realmente, para mí siempre será mi primer poema.
Después de eso no volví a escribir hasta, justamente, los 14 años.
Mi época entre los 14 y 15 años fue muy importante, decisiva más bien. Porque me cambié de instituto, me volví otaku, empecé a conocer gente nueva; gente en la que confiar, y por fin empecé a expresar lo que sentía no solo bailando.

Por eso hoy quiero decir a las personas que leen esto, aunque sean pocas… aunque fuera una sola… Quiero decir que no os de miedo expresaros, que no os escondáis en vosotros mismos, que hay que decir lo que uno quiere y expresarlo de la manera que quiera, no tiene por qué ser hablando, pero expresarlo… No dejéis que vuestros sentimientos se queden guardados en un cajón, porque todo cajón tiene su tope y al final se abre por el peso que añadimos con cada sentimiento, palabra, acción o expresión que guardamos dentro. Porque vida sólo hay una y hay que disfrutarla, hay que vivirla sin miedos, seguir a nuestro corazón y luchar por lo queremos; y por supuesto, nunca dejar de expresar lo que sentimos… El tiempo pasará y puede que después sea tarde para expresarlo o que el tiempo pueda con nosotros y ni si quiera nosotros mismos quedemos. Así que este es mi consejo, seguid a vuestro corazón y expresaros con total libertad. Porque yo tardé mucho en hacerlo y cuando empecé fue mucho más difícil que haberlo hecho desde el principio, y es una de las pocas cosas de las que me arrepiento.

sábado, 28 de enero de 2017

Después de seis años (2ª parte)

2ª Parte: 

Para suerte mía, todo salió mejor de lo esperado. Volvimos a quedar en mi casa para ver una película, fue como si el pasado volviera a repetirse… pero a la misma vez todo era diferente…
Empezamos a hablar antes de ponernos a ver la película y sentía una confianza en él… En ese sentido no había cambiado…
Todo seguía resultando fácil a su lado, cómo si todo fluyera, cómo si no hubiera nada más que ese momento… No necesitaba pensar en nada, sólo disfrutar de nuestra conversación y de estar tan cerca de él...
Pusimos la película, pero seguimos hablando, contándonos cómo nos había ido la vida hasta el momento y que estábamos haciendo ahora. Me sorprendió el saber que nunca había llegado a tener novia; pero en cierto modo, mejor para él sino se había comprometido hasta ahora. No se había calentado la cabeza con las mujeres como yo con los hombres…
Y de repente… entre todas esas palabras, esas risas, y las miradas… Te acercaste a mi cuello y me dijiste que te gustaba cómo olía… que te gustaba mi perfume…
No hizo falta más para saber lo que estabas tramando, lo que estabas a punto de hacer…
Te volviste a acercar y deslizaste tus labios un instante por mi cuello… y luego por mis labios…
No pude evitar dejarme llevar… lo ansiaba desde aquella noche cuando me saludaste y te vi al darme la vuelta…
Así que me dejé llevar por una pasión que nos envolvía a los dos, en un ambiente que parecía mágico, sentía como tus manos rodeaban mi cuerpo; cómo mis labios jugaban con los tuyos, cómo deseaban más… cada vez más…
Me hiciste sentarme encima de ti, me agarraste fuertemente y me acercabas hacia ti con deseos que flotaban en la habitación… me volvía loca tu forma de mirarme con esa lujuria palpable hasta en kilómetros de distancia… me volvían loca tus manos sobre mis pechos… me volvía loca como me cogías con esa fuerza…
Quería más… mucho más…
A pesar de saber que no era el momento ni el lugar adecuados, que todas las condiciones estaban en nuestra contra; me quitaste la camiseta, y después el sujetador…
Mi lado salvaje se quería dar paso entre mi cabeza que decía “espera” y mi corazón que suplicaba que temiera por lo anteriormente sucedido…
Pero sentir tus labios rozando mis pechos… tu lengua… sentir cómo tus manos bailaban por mi cuerpo… como me besabas el cuello… como te tenía tan cerca sin poder hacer más que eso…
Todo mi ser ansiaba algo que esa noche no podría ser…
Pues poco después abrió la puerta mi padre para luego volver a cerrarla y marcharse cómo si nada. Dejando que todo decayera, que el deseo se hiciera frío hasta congelarse y extinguir la llama de la pasión.


Aunque pasaron algunos hechos tras irse mi padre, prefiero dejarlo en este punto para no entrar en más detalles y dejar en vuestra imaginación lo que pudo pasar después de eso. Sólo diré, que a las dos semanas de lo ocurrido nos volvimos a ver. Pero eso ya es otra historia.

viernes, 20 de enero de 2017

Después de seis años (1ª Parte)

-1ª Parte:

Después de seis años volví a ver esa mirada clara, sencilla, transparente… esa mirada que me hacía sonreír cómo una niña, que me hacía sentir tan a gusto…
Es sorprendente; cómo pasa el tiempo y, sin embargo, al verte me pareció que no había pasado ni un minuto.
Si es verdad, seis años es mucho… Yo ya no soy aquella chica enamoradiza, débil e inocente… Siguen habiendo rastros de todo eso en mí… Igual que él, obviamente no será como antes.
Todos aprendemos a base de errores, de moratones y de llantos que nunca sirvieron para nada… Vamos poco a poco formándonos cómo personas… ¡Y más a los 16 años!
Aun así, esa atracción que sentía hacia a ti… esa mirada… esa sonrisa… siguen ahí; o incluso se ha intensificado. Es como si lo que estaba dentro de nosotros no se hubiera ido nunca, como si hubiera estado guardado en un cajón a la espera de que alguien lo abriera.
En el momento en el que te vi aquella noche fue como volver al pasado por un momento…
Me dio un vuelco al corazón, totalmente inesperado…
Eras de aquellas personas que yo pensaba que había dejado atrás en el pasado, que nunca volvería a ver, y mucho menos a sentirla tan cercana.
A la mañana siguiente después de vernos me acordé de los viejos tiempos… (Sé que no soy una abuelita de sesenta años para decir “los viejos tiempos”, pero no he podido evitar escribirlo xD)
Me acordé de nuestro primer beso bajo el agua en la piscina… De cómo había estado remoloneando detrás de ti, intentando que no te dieras cuenta de que me gustabas; pero estaba claro que tú ya lo sabías… Yo era muy poco disimulada aunque lo intentara, no sabía fingir delante de un chico por aquel entonces.
Me acordé de aquella tarde en mi casa viendo la peli… y lo inocente que era…
Me acordé de lo fácil que lo hacías todo, sin preocupaciones, sin dudas ni problemas…
Pero también me acordé de lo estúpida que fui al escoger al chico equivocado…
Teniendo 16 años, jamás pensé que podía gustarle a dos chicos y mucho menos que ellos me gustaran a mí también; y por tanto, llegar a verme en la situación de tener que elegir entre dos… Yo, como buena idiota, escogí la peor carta… y meses después me arrepentí.
No podéis imaginar cuanto… que idiota me sentí cuando me di cuenta de lo que tenía delante de mis narices…
Y aun después de todo eso… el 31 de Diciembre nos volvimos a ver y no sentí ningún tipo de rencor hacía a mí, ni dolor, ni tristeza… nada.
Sólo esa dulce sonrisa y esos preciosos ojos que me miraban después de seis años.
Así que, cuando recordé todo eso, me di cuenta que si quería volver a verle y tener la mínima posibilidad de cualquier cosa con él; tenía que dar el paso yo.
Yo, que nunca doy el primer paso, jamás.
Pero en esta ocasión no me quedó otra opción, a menos que quisiera quedarme sentada, esperando… con más garantía de que no lo hiciera, que al revés.

Para suerte mía, todo salió mejor de lo esperado. Volvimos a quedar en mi casa para ver una película, fue como si el pasado volviera a repetirse… pero a la misma vez todo era diferente…


Y hasta aquí puedo escribir. La segunda parte para la semana que viene.

jueves, 12 de enero de 2017

La chica de al lado

Te miré… pero tú no mirabas… nunca mirabas… o al menos nunca te fijaste en lo que tenías delante… nunca te fijaste en mi mirada…

Mis lágrimas querían brotar y salir a la superficie, pero sentía que tenía que ser fuerte… no podía dejar que vieras mi debilidad.
Sin embargo, no la hubieras visto, porque no te habrías fijado…

Pasaba a tu lado, mis labios te gritaban desde lo más profundo de mi alma, pero tú no escuchabas…

Mi mano quería agarrarte y pedirte auxilio… cada vez que intentaba acercar mi mano, la tuya se alejaba… tú te alejabas en la inmensidad.
Siempre veía cómo caminabas… pasos que nunca iban hacia mí.
Yo siempre estuve esperando sentada en un banco… esperando a que giraras la cabeza y me vieras… y me miraras.
Viste muchas veces a una chica allí, pero yo solo era una chica más… no era especial… nunca lo fui, porque tú nunca me viste así…
Hablamos tantas veces… todo parecía normal, parecía… Dentro de mí nunca fue normal, pero nunca dejé que mi cuerpo se derrumbase frente a ti…
Porque para mí, poder estar cerca de ti ya era suficiente, sólo con eso me bastaba para sonreír y seguir como si nada…
Te vi coger de la mano a otras, te vi besar a otras, te vi mirar a otras…
Mientras yo me quedaba a un margen, mirándote… mirando cómo pasaba el tiempo… cómo nos separaba el tiempo… cómo te olvidabas de mí…
Después de haber dejado correr el tiempo, volví a verte… Y algo quedaba dentro de mí… algo de aquél entonces que seguía haciendo a mi corazón latir, que me impulsaba a volver a mirar… a ver dentro de ti… Una pequeña esperanza de que todo fuera diferente esta vez…
Quería, por un momento, quería creer que podrías mirarme de verdad…
Aunque, cuando alce la vista y te miré…
Esperé…
Lo intenté varias veces…
Pero al final solo vi que seguía siendo aquella chica sentada en un banco, que seguía siendo aquella con quien intercalabas palabras en vano… palabras vacías… a la que sonreías por amabilidad… a la que jamás miraste…
Nunca te fijaste en que para mí no eras sólo un chico, en que mi cuerpo se sentía atraído hacia al tuyo, conectado por un sentimiento que jamás me dejó olvidarte… que yo te miraba como ninguna otra lo hacía… que yo te miraba esperando una respuesta que jamás llegó…

martes, 3 de enero de 2017

Adiós 2016

Se acabó 2016…

La verdad es que ha sido un año bastante completo… me ha pasado de todo un poco. 
Así que, cómo cada año; aquí va el resumen de los acontecimientos del 2016.
Empezaré comentándolo por partes:

-Padres:
Al principio pareció gustarles la idea de que empezara a trabajar, pero la cosa empeoró; cómo siempre.
Ellos piensan que dar clases de baile no es trabajar, que tener vacaciones en Navidad no es trabajar, que las mañanas las tenga libres no es trabajar…
No creen en mí ni en lo que hago, aunque eso no es ninguna novedad.
A pesar de que últimamente está siendo más cargante de lo habitual y yo lo único que puedo hacer es estar callada, porque hablar no mejoraría mi situación, de eso estoy segura.

-Trabajo:
De mi trabajo es de lo que estoy más contenta, digan lo que digan mis padres, es lo mejor que me ha dado este 2016.
He conseguido lo que muchas personas jamás consiguen en su vida, cumplir sus sueños y dedicarse a lo que les gusta.
Aunque a veces termine muy cansada, aunque haya días en los que no pueda más, días en los que me duele todo, días en lo que no tengo fuerzas para levantarme de la cama… Eso no importa.
Sigo adelante porque esto es lo que quiero, el baile es mi vida y me he esforzado mucho para llegar hasta donde estoy.
Y es que, hoy día; estoy trabajando en cuatro lugares distintos y ahora posiblemente en un quinto. Además de que, oír a tus niñas decirte que te quieren y darte un abrazo, oír a personas decir que les encanta cómo bailo y cómo doy las clases; es lo que más me llena por dentro y lo que más me importa. Pues eso significa que estoy haciendo bien mi trabajo.

-Amigos:
Escribo este apartado para las personas que han estado a mi lado durante este año, que me han apoyado y ayudado a seguir adelante cada día.
También a las personas que, aunque estén lejos y no sea lo mismo, siguen ahí; manteniendo más o menos el contacto… pero sabiendo que no se olvidan de ti ni tú de ellas.
He luchado por mantener viva la llama de alguna que otra amistad, aunque en la mayoría de casos no haya servido de mucho…
Y por último, a aquellas personas con las que me he divertido, pasado buenos momentos; más o menos efímeros, más o menos conocidos…
Gracias a todos por este año inolvidable, espero que sigáis conmigo muchos años más, aunque os llevaré siempre en el corazón.

-Amor:
He dejado esta sección para el final ya que es la más complicada de resumir y me llevará más tiempo hablar de ella.
Esta parte de mi vida es la que llevo peor, siempre ha sido la peor… la que me crea dolores de cabeza, la que me hace llorar por tonterías, la que me hace ilusionarme cómo una tonta para luego caer rendida…
En 2016 hubieron varios hombres en mi vida, pero que me llegaran a importar realmente y que merezca la pena mencionarlos sólo dos: Bryan y Sem.
Aunque obviamente con ninguno marcharon bien las cosas…
Después de Sem hubo otro chico que me hizo caer, por poco tiempo, pero si…
El caso es que todos me han acabado haciendo daño de un modo u otro, o yo los he apartado de mi vida antes de que pudieran hacérmelo…
Es triste, pero así es… es lo que hay… supongo que algún día aparecerá alguien que me dé la oportunidad de formar parte de su vida… No lo sé.

-Últimos acontecimientos:
Para terminar, comentar que esta Nochevieja lo he pasado genial rodeada de amigos de verdad y que los quiero mucho. Cómo detalle, decir que me llevé la sorpresa de encontrarme con una persona que no veía hace seis años y fue un momento especial, a parte de una coincidencia que parecía ser cosa del destino.
Quiero decir también, para aquellas personas que hayan intentado hacerme daño durante este año, para aquellas que hayan hablado de mí a las espaldas, para aquellas que no les caiga bien por alguna razón… QUE NO ME IMPORTAN.
No me arrepiento de nada de lo que he hecho en este 2016. Habré sido estúpida muchas veces, habré cometido errores, me habré ilusionado con gilipollas, habré actuado en algunos momentos sin pensar… Pero yo soy libre, es mi vida y no la de nadie más. Me da igual lo que digan y lo que dirán. Yo sé quién soy y cómo soy, y la gente que me quiere y me apoya de verdad también lo sabe. Eso y mi amor por el baile es lo único que de verdad me importa.

Y nada… Espero que este 2017 siga tan bien como ha empezado, espero seguir al lado de mis amigos, espero seguir luchando por lo que quiero y no sufrir tanto por los hombres (xD).