sábado, 23 de abril de 2011

-Desde aquél momento (Editada para el concurso)


Un año había pasado
Desde el día en que te conocí
Y quién imaginaría que de ti
Ahora me he enamorado.

Después de que la distancia amarga
Nos alejara irremediablemente,
Nos volvimos a encontrar
Debajo de un cielo despejado, azul celeste.

Y al llegar la noche descuidada
Tú me acogiste entre tus fuertes brazos
Y me quede sumida, sin más,
En un sueño profundo y apagado.

Al llegar la mañana
Algo había cambiado...
¿Qué me estaba pasando?
¿Qué llamaba a mi cuerpo desamparado?

Era, un profundo y desenfrenado, amor
Que rompía las paredes
Como si fueran de cartón,
Como un pez al que no le para ni las redes.

Nuestros caminos se unieron
De nuevo, en la playa
Entre olas y vientos
Descubría tu dulce mirada.

De pronto, nuestros cuerpos
No se despegaban en el silencio
Una atracción, un fuego
Que parecía ser eterno.

Nuestras narices solamente se rozaban,
y conforme los minutos pasaban
mi corazón se aceleraba.

Entre sabanas, nuestros labios
se iban acercando con suavidad,
entonces el tiempo decía adiós
y nos dejaba solos en la oscuridad.

Tus manos me rodearon
agarrando mi cuerpo exiliado
por tus besos ardientes.

El fuego entre los dos
calentaba rápidamente el ambiente,
y el ahogado sudor
caía desde nuestras frentes.

Pasión tan inevitable
que me sumergía en ti
como en un sueño, feliz
no quería que escapases.

Tú, yo;
Desde aquel momento
Todo cambió.

El mar y el mundo entero
Por fin nos sonrío
Mientras que la noche iba cayendo.

Y así te convertiste en la luz de mi oscuridad,
Las alas que me ayudan a volar,
El apoyo para poderme levantar.

Te abriste paso
Entre todo mi caos,
Como ese rayo
En mi pecho exaltado.

Un solo camino que la luna iluminó,
Como la estrella más brillante
Desde nuestras almas salió
Un sol deslumbrante.

jueves, 7 de abril de 2011

Poesías varias

-Un nuevo mañana-

Despierta, y levanta la cabeza
muy alta, sin temores
pues hoy vamos a sacar toda nuestra fuerza.

Aparta las sabanas de la noche
y levántate con el nuevo mañana.

Quítate las cadenas
que hasta ahora te mantenían encerrada.

Sal a luchar con todas tus ganas
exige, grita por tu libertad.

Tus alas vuelan mas alto,
cada día mas cercano está el sol.

Tus pies van a dar un gran paso
para salir al exterior.

Hacia el cielo alza tus manos,
tu corazón volcará de emoción.

Tu cuerpo vibra de alegría,
hoy sientes que nadie te parará.

Ahora de tus sueños tu eres el guía
y solo tú a la meta podrás llegar,

Más que las estrellas ahora brillas
pues todo está en el cambio y la fuerza de voluntad.


-Palabras, intentos y nada más-

Palabras, palabras...
y solo se queda en eso.

Intentos, intentos...
que nunca llevan a nada.

Y el tiempo transcurre,
como sus gestos resbalan..

Aunque el viento te susurre
los oídos no escuchan,
los ojos se ciegan.

Quien va a la lucha,
quien se va a poner frente a las balas.

Quien va a encender una vela,
quien nos va a guiar por las oscuras sendas.

Palabras, palabras...
y solo se queda en eso.

Intentos, intentos...
que nunca llevan a nada.

Si una persona sola
pudiera levantar murallas,
si una gran ola
pudiera derrumbar toda la maldad...

En que mundo queremos vivir,
¿un mundo en el que nos dedicamos a perjudicar?
¿un mundo para solo sufrir?

Finalmente...
todo se queda en palabras, intentos y nada más.

-Milán y yo-

Frialdad, soledad,
dos palabras tan oscuras...

Una gran ciudad
que ahora tengo bajo mis pies...

Y esta sensación incomoda,
que todo mi cuerpo quiere recorrer,
me asfixia y se choca
con mi corazón deprimido.

Las lágrimas comienzan a caer
volviéndose hielo cristalino
en mis mejillas rosadas
por el aire silencioso y frío.

Frialdad, soledad
las dos únicas palabras que comprendía mi mente.

Mientras observaba sencillamente
como, lentamente,
me sumía en la oscuridad.

Es cielo gris,
se me clavaba como una espina
recordando que aún, sí,
si te quería.

Las lágrimas no dejaban de fluir,
pero no podía volver a huir...

Pensamientos negativos
me rodeaban sin temor,
sugerencias absurdas
me lanzaban al vacío.

Buscaba calor
de otro cuerpo junto al mío,
encontrar las palabras de la urna
donde solo había amor.

-Pensamientos de mujer-

Burda atracción
entre los despojos del ayer,
tan desdichada por su horrible ser
ella se ve.

Mientras que otros
cn distintos ojos,
imaginaban atraparla como fieras.

Y ella, sin embargo,
tan frustrada se siente en su soledad
que no entiende ni al más vago
sintoma de belleza en su fealdad.

Labios envenenados
que quizás algunos imaginaron
plagados de milagros.

Pechos de sabor jugoso
sacados de la misma fruta del diablo
escondidos detrás de un gran calabozo.

Pero ella no escucha
esos absurdos pensamientos,
ella no disimula
el saber que ciegos
otros la ven.

Más, sumida en su refugio
escapa de cualquier realidad infiel.

Su cuerpo, su mente, su piel
son malos augurios,
horribles a su parecer.

Y no habrá ser humano en el mundo
que la haga cambiar,
pues no existe modo alguno
que cambie a esta mujer
o que cambie a los demás.

-Tragedia del amor-

Besos fugados con el viento,
olor de rosas en sus cabellos.

Piel tersa y milagrosa,
sus manos te atrapan como esposas.

Mujer de ojos negros,
hombre de incesantes deseos.

Y esta no es solo una historia de amor,
pues está sumergida en un profundo dolor.

Pasión vibrante en las paredes,
fusión brillante entre dos seres.

Y un fruto nuevo aparece
en la unión de sus placeres.

Pero...
un rayo oscuro e intenso
penetra en el fruto sincero.

Los besos se vuelven amargos,
el hombre se siente desalmado.

Las caricias se hacen frías,
la mujer se miente y grita.

La libertad entre los dos desaparece,
el amor verdadero perece.

Y poco a poco,
la oscuridad invade sus rostros.

Poco a poco,
sus lazos quedan rotos.

Los dos ciegos humanos
no ven otra salida en sus manos.

Aprietan el puñal más afilado
hasta que el uno al otro
clavan en el corazón, lo más hondo.

Pues así esta tragedia termina
cuando sus cuerpos por fin se purifican.

-Encuentro con el hombre de la noche-

Me estremezco entre tus brazos fríos
siento como si fuera a caer a un abismo.

Mi mente se paralizó en aquel instante
cuando con tus finos dedos me mi cara tocaste.


Y me recorrió una sensación escalofriante
que se acomodaba en mi pecho para desgarrarme.

Fue entonces cuando mi cuerpo quiso correr
pero mis pies descalzos no se podían mover.

Me estabas convirtiendo con tu mirada
en una sombra vagando tras de ti,
mientras tus colmillos en mi cuello se clavaban
cada vez era menos el sufrir.

Mi sangre fluía hasta tu seductora boca,
sentías una energía renovadora
que frente a mi, de repente, te hacía más fuerte
y más débil a mi corazón ya no latente.

Despacio, mis ojos cansados se cerraron
y sumidos en un sueño profundo quedaron.

Al despertar ya no quedaba mañana ni ayer,
a tu lado, en la cama, sentía sed.

Es llamaba a tu desnuda piel,
sin darme cuenta, estaba sobre ti, fiel
al deseo impulsado por mi nuevo ser
que no escuchaba más razones.

Nuestro muertos y oscuros corazones
se juntaron más que nunca.

Yo sentía que la satisfacción rozaba la locura,
gemía junto a ti como un lobo que a la luna aúlla.

Había cambiado, ya no era la misma
aquella noche se volvió distinta

Ahora había dejado todas las preocupaciones
dando paso a unos colmillos tentadores
fruto de aquel dulce y aterrador encuentro
en el que me levaste a un mundo completamente nuevo.

-Levántate a luchar-

¿Por qué vuelves la cara a la realidad?
¿Por qué cierras los ojos al presente?
Hoy todo pasa como una estrella fugaz,
en él, el cielo ya no es celeste.

Las nubes grises lo han inundado todo,
la niebla triste no nos deja avanzar.

Yo hago un esfuerzo y corro,
pero tu prefieres sentarte a esperar,
y con eso, ¿qué vas a solucionar?

Gente gritando por su libertad,
catástrofes liberándose en cada esquina,
ya no consigues encontrar la salida.

Aún así, vale la pena luchar
por salir de ese callejón de tu vida.

No podemos al mundo dejar
que caiga en una miseria desgarradora.

Debemos al mundo librar
de las cadenas que lo oprimen, agotadoras.

¿Qué estamos haciendo aquí parados?
salgamos a promulgar lo que de verdad necesitamos.

Yo te empujo pero tu debes solo volar,
mi mano te doy, hasta que tus alas despegues.

Siempre a tu lado voy a estar,
así que jamás desesperes.

-Ojos vacios en el mundo-

Ojos vacíos, sin alguna esperanza,
soltando lágrimas de auxilio
con una apenada mirada
que me èdía ayuda a gritos.

Andaba la niña por las solitarias calles
y a la vez, trapasadas por la sangre,
luchas que fueron perdidas
dejando, solo, unas grandes heridas.

Al girar la esquina,
un mas de muerte se avecinaba
pero la pequeña niña
su rostro terror no mostraba.

Pues en su mente vi
cuerpos partidos en dos,
angustia y miedo sin fin,
hogares destrozados
familias separadas y sin rumbo.

¡Qu´desdichas puede sentir,
que condenados abusos,
que infancia podrá vivir!

Por qué permitimos esto, me pregunté,
ciudades sumergidas en polvo, me encontré.

Por qué no quedan sueños ni alegría,
no hay juegos y risas
en la vida de una pobre niña.

Que culpa tiene ella de los desastres del ser humano
que sentido tien estar en un mundo desolado.

-Soy culpable-

Criticadme, porque me lo merezco,
pegadme, porque soy culpable
de todos los delitos cometidos
habidos y por haber.

Pues hoy siento que me derrumbo,
siento que el camino no puedo ver
ni plantar con mis pies.

Hoy creo que ya no puedo
habiendo creído ayer
que era capaz de todo.

Hoy finjo y muestro una sonrisa
aun cuando mi alma caída
pedía constantemente socorro.

Y aquí me tienes, herida
esperando a cumplir condena
que no se puede pagar con pena.

Así que, criticadme, porque me lo merezco,
pegadme, porque soy culpable
de todos los delitos cometidos
habidos y por haber.

Pero hay algo más que saber
y que ahora ya queda en el olvido,
y es que yo no me rindo.

Por muchas veces que me cierren las puertas
yo sin miedo, las abriré
jamás la toalla tiraré.

Asimismo, este día soy ciega
y no se si volveré a ver,
pues siento que mi mente no reacciona
que solo soy una triste y aplastada hoja.

Así que, criticadme, porque me lo merezco,
pegadme, porque soy culpable
de todos los delitos cometidos
habidos y hasta hoy vistos.

-Prisionera de un sol-

Soy prisionera y sierva
de un sol inalcanzable
que con sus rayos fuertes y brillantes
lentamente me ciega.

Cadenas me ahogaban
si a su luz intensa me acercaba,
barreras de gruesa piel
me dejaban en el destierro cruel.

Quería tocar el sol,
ansiaba acariciarlo
con mis ásperas y sinuosas manos
que querían sentir su calor.

Pues daría mi ser por su vida,
daría mi cuerpo por su voz,
daría mi mundo por su amor,
que solo él me quedara, bastaría.

¿Y qué haré si mis ruegos no escucha?
si es un corazón desconsiderado,
¿qué haré si su mirada se esfuma?
si es un corazón que en mi no ha reparado.

Mas soy prisionera y sierva
de un sol inalcanzable
que con sus rayos fuertes y brillantes
en la oscuridad me entierra.


PD: MÁS TARDE MODIFICARÉ ESTA ENTRADA Y PONDRE CADA POESÍA POR SU LADO ^^U