sábado, 14 de abril de 2018

Corrí, llegué y caí


Siempre corría tras de tí como una niña pequeña, pensando que algún día alcanzaría tu mano y la cogería con tanta fuerza que no la soltaría jamás…
Corría y corría sin pararme ni un momento, porque sabía que si me paraba jamás tendría la posibilidad de llegar hasta tí.
Corría contra el viento e incluso cuando estaba lloviendo… A veces tropezaba en el camino, pues estaba tan absorta en lo que tenía delante, que no me fijaba nunca en lo que había bajo mis pies. Y aun cuando tropezaba, me levantaba, apartaba el dolor y volvía a correr…
En lo único que podía pensar era en tí, en tu mano, en cómo sería estar contigo… como esa canción que se mete dentro y la cantas una y otra vez inconscientemente.
Tú eras esa canción, una canción triste y alegre, de romance y tragedia, de dolor y pasión…
Nunca me había planteado la posibilidad de dejarte escapar, esa idea no cabía en mi cabeza, no tenía ningún sentido para mí.
También es verdad, que un tiempo después conseguí coger esa mano… y cuando lo hice… deseé no haberlo hecho, deseé haberte dejado ir, haberme parado cuando caí, haberme dado cuenta antes de que no merecía la pena llegar tan lejos…
Pues cuando la cogí y te miré… Vi sólo un vacío inmenso, una oscuridad sin luz alguna, una soledad eterna, un rostro que no sentía nada, que no le importaba nada; una mano fría como el hielo…
En ese momento quise creer que estaba soñando, me pellizqué como hacen en las películas, cerré los ojos y volví a abrirlos esperando ver algo diferente… Pero tú seguías ahí, inmóvil como una estatua, y nada había cambiado.
Quise buscar respuestas a lo que estaba pasando, pero de tu boca sólo salían palabras vacías… quise volver atrás en el tiempo… quise hacer cualquier cosa con tal de borrar el dolor que sentía dentro y que iba creciendo… ese dolor que se desbordaba y quería escapar de mi pecho… ese dolor que gritaba por salir y se convertía en odio y rabia por no ser capaz de llorar y admitir la verdad.
Hasta que me rendí…
Solté esa mano fría, ese cuerpo extraño, y te vi marchar lentamente… Vi mi tiempo perdido por ilusiones falsas y esperanzas imposibles.
Sentí como me ahogaba conforme te alejabas, sentí como mis lágrimas brotaban y se deslizaban por mi cara… sentí la desesperación y la soledad que me rodeaban… sentía que todo mi cuerpo se paralizaba; mis manos, mis pies, no se movían… sentí un dolor tan grande que ya, ni mi corazón pudo seguir latiendo…
Y allí me desvanecí, caí en el suelo frío y oscuro… me derrumbé, y mi último aliento exhalé y se expandió por el espacio y el cielo, como un adiós amargo, un adiós de un final inesperado; una despedida brindada por el largo camino recorrido, porque mi alma ya no era capaz de seguir, porque había quedado sin un objetivo que perseguir, porque ya no tenía un lugar al que ir ni del que volver, ya… sólo podía allí yacer…

domingo, 25 de marzo de 2018

Un año que no basta con palabras


25 ya… ya llegan… y demasiado rápido. Tan rápido que siento que no he hecho todo lo que quería hacer, que no he aprovechado lo suficiente el tiempo.
Pero luego, me pongo a pensar, y me doy cuenta de que no es así. Pues he descubierto nuevas cosas de mí misma, nuevas cosas que puedo hacer, las cuales, pensaba que no sería capaz de llevarlas a cabo nunca. He encontrado a personas maravillosas y he avanzado un poco más en la dirección correcta, o eso espero.
He descubierto que soy capaz de bailar break. Yo siempre había dicho que no podía aprender ese estilo porque requería mucha fuerza y agilidad, que era demasiado difícil para mí. Sin embargo, ahora llevo casi un año bailando y he visto lo que he podido hacer sorprendiéndome a mí misma. Me di cuenta de que si te empeñas y le dedicas su tiempo se puede conseguir, así que ahora sólo tengo ganas de seguir avanzando y aprendiendo mucho más.
He descubierto que me gusta participar en las competiciones por retarme a superarme y a enfrentarme a alguien, pero a la misma vez le tengo un miedo tremendo y cada vez que me presento los nervios me pierden. Aun así, estoy dispuesta a seguir intentándolo hasta que el miedo desaparezca.
He descubierto que aun trabajando, bailando y estudiando; que pensaba que no iba a ser capaz de llevarlo todo para delante, que era demasiado… pues resulta que puedo… Si uno está dispuesto a sacrificar ciertas cosas de vez en cuando, si tienes claro lo que quieres y que no te vas a rendir fácilmente… Todo se puede.
He visto a personas de mi pasado volver al presente y descubrir cómo todo era diferente, y cómo no les quedaba otra opción que disculparse o no aceptar los errores cometidos y mirar para otro lado.
Y sobre todo, de lo que más contenta estoy, es de las personas que me he encontrado por el camino, que son maravillosas, que no pueden ser mejores compañeros, mejores amigos, mejores confidentes… Personas que han demostrado que todavía existe en este mundo gente con corazón, gente que no prejuzga, gente en la que confiar, gente que es capaz de ayudar y hacer todo lo necesario por quienes quieren.
Sinceramente, estoy muy orgullosa de los amigos que tengo.
Y bueno… luego está lo que nunca cambia y lo que siempre sale mal.
Aunque a mis padres les he cerrado la boca y han tenido que retirar muchos de sus pensamientos hacia a mí porque pensaba que no iba a poder llevar mis estudios adelante… Al final todo sigue igual, son personas en las que nunca podré confiar, ni sentir que son mi familia o que mi casa es mi hogar.
Y por último están los hombres… Van, llegan y desaparecen, sin dejar rastro la mayoría… siempre se empieza algo y siempre se acaba antes de lo esperado… Ninguno aparece para quedarse… Siempre descubro un no puede ser y me toca abrir el cajón de los desastres para echar otra piedrecita más de tantas con las que he tropezado…
Ya me he encontrado en tantas situaciones que no me sorprende lo que pueda pasar, ya las ilusiones desvanecen con más facilidad y la esperanza de que aparezca el adecuado disminuye poco a poco…
Sobre todo después de la última vez… Esta última ha sido la más dolorosa, sobrecogedora y amarga… Fue de esas pocas veces que llegas a enamorarte de verdad… pero fue imposible… un amor imposible…
Aunque esa persona siempre esté a mi lado como amigo, también quedará en mi corazón esa espinita de lo que podía haber sido y no fue…
Y eso es todo, mi vida, mi desastre, mi locura de cada día, mi mundo, las horas de un año resumidas con unas cuantas palabras que no pueden mostrar todo lo que he sentido, he visto y he vivido.

viernes, 9 de marzo de 2018

Esta soy yo y nadie va a cambiarme


Una vez más me siento como una tonta… siento que fracaso y me caigo… que tropiezo siempre con la misma piedra…
A veces quiero seguir a mi corazón quiero correr sin miedo, quiero volar sin mirar al suelo, quiero avanzar sin mirar a atrás.
Otra veces los miedo son más fuertes… miedo al rechazo, miedo a mis sentimientos, miedo a no ser entendida, miedo a que me prejuzguen, miedo a que vean a la niña que se esconde en un rincón, miedo a la soledad y miedo a que me vuelvan a dañar… sobre todo eso, que me hagan daño.
Pues estoy cansada de los sentimientos falsos, de las palabras vacías, de los no puedo, de los no quiero, de ser solo una noche, del no quiero nada serio, del estoy enamorado de otra, del no tener las cosas claras, del no saber lo que quiero, del no saber aceptar la verdad, del mirar solo lo superficial, de las esperanzas rotas que no sirven para nada, de las desilusiones continuas, del que nunca sea lo que parece, del mirar a otro lado como si nada hubiera pasado…
Y estoy aún más cansada de ser siempre sincera para que luego me mientan, de ser yo misma y que la gente solo vea lo que quiera, de esperar algo que nunca llega, de ser capaz de dar todo de mí y que nadie sea capaz de hacer lo mismo por mí, de abrir mi corazón con una carta escrita a mano para luego recibir un whatsapp que me diga que todo ha sido en vano, y si no lo abro por si lo rompen en mil pedazos resulta que soy una fría…
Estoy harta… porque si soy yo misma, si soy natural, extrovertida, emocional, pasional y atrevida… Resulta que no es lo adecuado, que es un problema para que otra persona sienta algo por mí.
Que si decido conocer a un chico y mantener relaciones sexuales con él porque me atrae y simplemente me apetece… resulta que soy demasiado rápida, que soy una suelta, que así no encontraré pareja.
Y sin embargo, cuando digo lo que siento, cuando soy directa y sólo pido que no me toreen, que las cosas sean simples y sin dramas; entonces resulta que los espanto porque lo tengo todo demasiado claro y creen que me abalanzo…
Pues bien, aunque esté cansada, harta, desanimada, desesperada; e incluso enloquecida… aunque a veces me tire de los pelos… aunque a veces quiera soltar más de una bofetada… aunque a veces me sienta sola…
Al final sé que yo no voy a dejar de ser yo misma, esto es lo que soy, es mi personalidad. Soy todo lo que he dicho y mucho más… Soy mis complejos, mis problemas de autoestima, mis millones de miedos, y soy una llorica…
Pero todo eso no quita que deje de luchar. Yo lucho cada día por mi vida, por mis metas y por las personas que quiero… Y si luchando hasta el día de hoy, siendo como soy me ha llevado hasta aquí; entonces no quiero cambiar nunca.
Os aseguro que soy débil, pero no como para dejar que otros me cambien.
Por eso, aunque hoy me sienta una estúpida integral… aunque por momentos dude… Al final resistiré, como siempre; y seguiré dando un paso hacia delante.

sábado, 24 de febrero de 2018

Enamorada sin remedio

Me he enamorado de tu mirada que me tienta y me hace suspirar… Esa mirada dulce… esa mirada oscura… esa mirada intensa y llena de secretos.
Me he enamorado de tu sonrisa pícara, tu sonrisa que ilumina los días, tu sonrisa que contagia.
Me he enamorado de tus labios y tu lengua viperina… me encantaría poder besarte sin tener que pensarlo dos veces; poder morder esos labios que son pura adicción.
Me he enamorado de tus manos tan suaves, de tus manos fuertes, de tus manos que se enredan con las mías, de tus manos llenas de deseo.
Me he enamorado de tus brazos cuando me abrazan, cuando me envuelven con tu calor, cuando me sujetan, en ocasiones, con delicadeza; y otras con fiereza.
Me he enamorado de tu torso cuando me apoyo y escucho tu corazón y siento que me quedo ahí dormida, siento que podría pasar así el resto de mis días.
Pero sobre todo, me he enamorado de tu voz y tus palabras, de cómo hablas, de tus gestos y tus movimientos, de cómo nos miramos y sin decir nada lo sabemos todo; de lo especial que me haces sentir… pues contigo siento que vuelo, siento que mi alma corre libre junto a la tuya…
Me he enamorado de tu risa que me hace olvidarlo todo, de las veces que te sinceras, de las veces que tienes miedo a hacerme daño y de las veces que no puedes evitar expresar lo que te sale del corazón…
Me empecé a enamorar de ti desde el primer día en que te vi… Seguí enamorándome cuando me hablaste, cuando no me prejuzgaste, cuando te abalanzaste sobre mí, cuando me invitaste a entrar en tu alma, cuando te escuché cantar… Y terminé de enamorarme y me volví loca por ti cuando te conocí sin pelos ni señales, cuando dejé que el tiempo siguiera corriendo, cuando pasaba los días contigo conociendo una nueva faceta o un pequeño detalle de ti… y entonces me di cuenta de que contigo me sentía más yo misma que con cualquiera… y comprendí, que nadie me iba a escuchar y a entender cómo lo haces tú… y eso… eso me hizo quererte sin más remedio.

lunes, 19 de febrero de 2018

Un amor imposible


Hoy te tengo que decir adiós…
No soy siquiera capaz de pronunciar esa palabra porque sólo pensarla siento como una espina se clava en mi pecho, se introduce hasta llegar a aquel lugar recóndito, dónde se acumulan todos esos sentimientos y esos recuerdos que nunca se olvidan.
Hoy tengo que decir adiós a tus besos… adiós a tu cuerpo… adiós a tus abrazos… adiós al deseo, la pasión, la emoción y la locura que compartimos.
Nunca fue tan difícil decir adiós, tener que dejar de lado un sentimiento tan grande, dejar que se lo lleve el viento y vuele lejos… Verte como caminas de espalda a mí, alejándote lentamente…
Mis manos quieren correr y agarrarte, y retenerte para toda la vida; quieren escapar contigo a otro lugar, a otra realidad… quieren sentirte una vez más… No están preparadas para dejarte marchar…
Pero mi corazón está dividido…
Si sólo hiciera caso a mi cuerpo me abalanzaría sobre ti sin pensarlo, sin embargo el corazón me frena súbitamente…
Mi corazón grita un te quiero que jamás he sido capaz de decir ante ti… y jamás podré decirlo… Sé que tú ya lo sabes, lo intuyes sin necesidad de que yo te lo diga… sólo con mirarme lo sabes… y también sabes que nunca lo diré…
No puedo decirlo porque duele… porque es un te quiero imposible… porque es un te quiero que no puedo admitir… porque es un te quiero que desgarra y me mata por dentro… un te quiero que me encantaría decir si todo fuera diferente.
El tiempo y el espacio cruzaron nuestros caminos en un momento inadecuado… y convirtió nuestro lazo en un amor imposible…
Mi corazón sabe que te estoy haciendo daño cuando te dejo entrar, cuando te dejo hacer y deshacer a tu antojo, pero cuando te tengo delante no puedo evitar correr hacia a ti… Este sentimiento es mucho más fuerte que yo, y a pesar de ello; tengo que ponerme en pie, construir una barrera y luchar contra él.
Aun así, por mucho esfuerzo que empeñe en ello sé que esto que sentimos los dos jamás será olvidado, una conexión así no se olvida nunca…
Los momentos, las confesiones, las coincidencias, todas aquellas cosas en las que tanto nos parecemos y todas aquellas en las que no, cómo adivinas mi pensamiento, cómo sabes lo que siento en cada instante, cómo nos hemos unido tanto en tan poco tiempo y parece hacer sido un siglo… Jamás podré olvidarlo…
Siempre quedarás tatuado en mi piel y en mi corazón… aunque me llegue a enamorar o llegue a amar a otro… Esa mirada entre tú y yo no desaparecerá…
Saber eso es duro… muy duro…
En más de un momento pienso cómo sería todo sino nos hubiéramos conocido… o sino nos hubiéramos dejado llevar…
Tú te sientes culpable de nuestra situación, pero yo también lo soy aunque no quieras admitirlo.
Tú lo sugeriste, pero yo acepté…
Tú me llamaste, pero yo contesté…
Tú me llevaste mar adentro, y yo no solté tu mano…
Y  así hemos acabado…
A veces pienso que hubiera sido mejor no aceptar, no contestar, soltar tu mano…
Otras me doy cuenta de la alegría que siento por haber encontrado a alguien como tú, pues creía que ya no existía nadie así, no creía posible que alguien pensara como yo y no me prejuzgara desde el principio…
Y entonces pienso que “te quiero matar… te quiero matar de amor…”
Que “tus besos sobre mí me hacen llorar…”
Que “estoy triste por verte ir, de alguna manera estaba esperando que te quedaras…”
Que nuestra canción siempre se escuchará cómo un susurro en mi cabeza…
Somos aves fénix que han renacido repetidas veces de sus cenizas y ahora se han enamorado el uno del otro… quizás cuando quedemos de nuevo en cenizas y despertemos en una realidad distinta, sólo quizás podría haber una posibilidad… o al menos eso quiero imaginar…
Imaginar una vida diferente, un tiempo diferente dónde podríamos estar juntos.
Pero hoy toca decir adiós… sólo quiero pensar que te será más fácil que a mí dejar de sentir, alejarte de mí; quiero pensar que serás feliz, que no le darás más vueltas, que no te dañará más esto…
Adiós… aunque jamás podré olvidarte, siempre irás acompañándome en lo más profundo de mi corazón.

viernes, 16 de febrero de 2018

Intento cambiar mi corazón


Intento convencer a mi cabeza, me digo a mí misma una y otra vez que es imposible…

Intento mirarte y no sentir nada…
Intento ponerle un freno a mis sentimientos, cerrar los ojos y no tener tu imagen en mi mente…
Intento no recordar tus palabras, no recordar tus besos, no recordar tus abrazos de despedida…
Intento ser fuerte y no llorar por ti, y más cuando estás frente a mí…
Intento no lanzarme a tus brazos cuando tu cuerpo me llama…
Intento poner una sonrisa y hacer como si en mi interior no ocurriera nada, como si no me dieran ganas de salir corriendo y huir…
Intento verte como sólo un amigo…
Intento recordar a cada momento que estos sentimientos no pueden ser, que no puedo dejarme llevar y olvidarlo todo por mucho que me gustara…
Intento no hacerme daño a mí misma, pero sé que lo hago…
Si, lo intento… pero la mitad de las veces se queda solo en eso.
Es más difícil de lo que imaginas…
Sabiendo lo que sientes y que no hay más opciones…
Sabiendo que tú eres más fuerte que yo, mucho más fuerte… porque yo no soy capaz de decirte si quiera todo esto… Decirte que cada día imagino cómo sería una vida contigo, pero también imagino cuando te alejarás de mí…
Recuerdo a cada momento tus palabras y siento que cada vez me duele un poco más…
Cada día soy más consciente de que esto se acaba y que no quiero que sea así…
Cada día me replanteo mis sentimientos, pienso en ti y en si estarás bien… rezo porque no pienses en mí, porque te olvides de mí…
Cada día recuerdo cómo empezó todo y si hubiera sido mejor no habernos lanzado al vacío y sin cuerda…
Pues sé que pronto dejaré de sentir tu calor, tus besos, tu olor, tus manos, tu cuerpo… todo.
Todo se esfumará como el humo de ese cigarro que te fumas cuando estás conmigo…
Todo desaparecerá y sólo quedará una pequeña llama en mi corazón, un pálpito, un recuerdo de los que no se borran…

viernes, 9 de febrero de 2018

Pasión animal

Esa mirada que me llama y me atrapa…
Esas manos y esos brazos que me envuelven en una burbuja de placer y deseo…
Esos labios que me besan unas veces con tanta dulzura y otras tan apasionadamente…
No se cómo lo haces, cómo transformas todo mi ser, cómo sacas a ese animal salvaje escondido en un rincón que hasta ahora nadie había sacado a pasear…
Contradictóriamente consigues saciarme pero siempre quiero más, cómo una gula permanente, me vuelves adicta a ti…
Sentir como tu boca se desliza por mi cuerpo, sentir tus labios cálidos pasar por mi cuello, mi espalda y mi pecho… sentir como con cada beso se eriza mi piel… sentir tus manos acariciándome, tocándome, agarrándome… sentir como tu piel se roza con la mía… sentir tu respiración alterada en el oído… Sentir todo eso es un dulce placer que me hace estremecer, que me vuelve loca.
Mi cuerpo grita sin cesar que vuelvas y penetres, otra vez, hasta en lo más profundo de mi ser.
Mi cuerpo desea sentir tus movimientos otra vez, pues añora ese calor que desprendes y esa fragancia que te envuelve…
Mi cuerpo recuerda esos movimientos suaves y lentos, sin ninguna prisa; esos movimientos bruscos y fuertes que provocan mis gemidos más salvajes; esos movimientos rápidos que fluyen y te piden no parar; esos movimientos que nos dejan sin aliento… que son capaces de excitarme como nadie lo había hecho antes, que son capaces de doblegarme ante ti, que sacian mi apetito pero son una droga de la que no es fácil salir.
Son incontables los gemidos, las veces que me muerdo el labio o que muerdo el tuyo, los besos, los suspiros, las ganas, las veces que me agarras del pelo, las veces que nos corremos… y siempre queremos más.
En ocasiones llegamos a pensar que estamos enfermos, en otras que es solo una fantasía…
Pero siempre me pregunto cómo con sólo una mirada, una palabra o una pizca de imaginación; es más que suficiente para que mi cuerpo anhele estar junto al tuyo, sentirte dentro…
Sólo con pensarlo me muerdo el labio y me deshago… mi cuerpo arde, mi mente vuela hasta tu cama… y cada vez resulta más difícil la espera…
Eres mi droga, eres mi enfermedad, eres mi dulce locura y mi pasión animal.