sábado, 28 de enero de 2017

Después de seis años (2ª parte)

2ª Parte: 

Para suerte mía, todo salió mejor de lo esperado. Volvimos a quedar en mi casa para ver una película, fue como si el pasado volviera a repetirse… pero a la misma vez todo era diferente…
Empezamos a hablar antes de ponernos a ver la película y sentía una confianza en él… En ese sentido no había cambiado…
Todo seguía resultando fácil a su lado, cómo si todo fluyera, cómo si no hubiera nada más que ese momento… No necesitaba pensar en nada, sólo disfrutar de nuestra conversación y de estar tan cerca de él...
Pusimos la película, pero seguimos hablando, contándonos cómo nos había ido la vida hasta el momento y que estábamos haciendo ahora. Me sorprendió el saber que nunca había llegado a tener novia; pero en cierto modo, mejor para él sino se había comprometido hasta ahora. No se había calentado la cabeza con las mujeres como yo con los hombres…
Y de repente… entre todas esas palabras, esas risas, y las miradas… Te acercaste a mi cuello y me dijiste que te gustaba cómo olía… que te gustaba mi perfume…
No hizo falta más para saber lo que estabas tramando, lo que estabas a punto de hacer…
Te volviste a acercar y deslizaste tus labios un instante por mi cuello… y luego por mis labios…
No pude evitar dejarme llevar… lo ansiaba desde aquella noche cuando me saludaste y te vi al darme la vuelta…
Así que me dejé llevar por una pasión que nos envolvía a los dos, en un ambiente que parecía mágico, sentía como tus manos rodeaban mi cuerpo; cómo mis labios jugaban con los tuyos, cómo deseaban más… cada vez más…
Me hiciste sentarme encima de ti, me agarraste fuertemente y me acercabas hacia ti con deseos que flotaban en la habitación… me volvía loca tu forma de mirarme con esa lujuria palpable hasta en kilómetros de distancia… me volvían loca tus manos sobre mis pechos… me volvía loca como me cogías con esa fuerza…
Quería más… mucho más…
A pesar de saber que no era el momento ni el lugar adecuados, que todas las condiciones estaban en nuestra contra; me quitaste la camiseta, y después el sujetador…
Mi lado salvaje se quería dar paso entre mi cabeza que decía “espera” y mi corazón que suplicaba que temiera por lo anteriormente sucedido…
Pero sentir tus labios rozando mis pechos… tu lengua… sentir cómo tus manos bailaban por mi cuerpo… como me besabas el cuello… como te tenía tan cerca sin poder hacer más que eso…
Todo mi ser ansiaba algo que esa noche no podría ser…
Pues poco después abrió la puerta mi padre para luego volver a cerrarla y marcharse cómo si nada. Dejando que todo decayera, que el deseo se hiciera frío hasta congelarse y extinguir la llama de la pasión.


Aunque pasaron algunos hechos tras irse mi padre, prefiero dejarlo en este punto para no entrar en más detalles y dejar en vuestra imaginación lo que pudo pasar después de eso. Sólo diré, que a las dos semanas de lo ocurrido nos volvimos a ver. Pero eso ya es otra historia.

viernes, 20 de enero de 2017

Después de seis años (1ª Parte)

-1ª Parte:

Después de seis años volví a ver esa mirada clara, sencilla, transparente… esa mirada que me hacía sonreír cómo una niña, que me hacía sentir tan a gusto…
Es sorprendente; cómo pasa el tiempo y, sin embargo, al verte me pareció que no había pasado ni un minuto.
Si es verdad, seis años es mucho… Yo ya no soy aquella chica enamoradiza, débil e inocente… Siguen habiendo rastros de todo eso en mí… Igual que él, obviamente no será como antes.
Todos aprendemos a base de errores, de moratones y de llantos que nunca sirvieron para nada… Vamos poco a poco formándonos cómo personas… ¡Y más a los 16 años!
Aun así, esa atracción que sentía hacia a ti… esa mirada… esa sonrisa… siguen ahí; o incluso se ha intensificado. Es como si lo que estaba dentro de nosotros no se hubiera ido nunca, como si hubiera estado guardado en un cajón a la espera de que alguien lo abriera.
En el momento en el que te vi aquella noche fue como volver al pasado por un momento…
Me dio un vuelco al corazón, totalmente inesperado…
Eras de aquellas personas que yo pensaba que había dejado atrás en el pasado, que nunca volvería a ver, y mucho menos a sentirla tan cercana.
A la mañana siguiente después de vernos me acordé de los viejos tiempos… (Sé que no soy una abuelita de sesenta años para decir “los viejos tiempos”, pero no he podido evitar escribirlo xD)
Me acordé de nuestro primer beso bajo el agua en la piscina… De cómo había estado remoloneando detrás de ti, intentando que no te dieras cuenta de que me gustabas; pero estaba claro que tú ya lo sabías… Yo era muy poco disimulada aunque lo intentara, no sabía fingir delante de un chico por aquel entonces.
Me acordé de aquella tarde en mi casa viendo la peli… y lo inocente que era…
Me acordé de lo fácil que lo hacías todo, sin preocupaciones, sin dudas ni problemas…
Pero también me acordé de lo estúpida que fui al escoger al chico equivocado…
Teniendo 16 años, jamás pensé que podía gustarle a dos chicos y mucho menos que ellos me gustaran a mí también; y por tanto, llegar a verme en la situación de tener que elegir entre dos… Yo, como buena idiota, escogí la peor carta… y meses después me arrepentí.
No podéis imaginar cuanto… que idiota me sentí cuando me di cuenta de lo que tenía delante de mis narices…
Y aun después de todo eso… el 31 de Diciembre nos volvimos a ver y no sentí ningún tipo de rencor hacía a mí, ni dolor, ni tristeza… nada.
Sólo esa dulce sonrisa y esos preciosos ojos que me miraban después de seis años.
Así que, cuando recordé todo eso, me di cuenta que si quería volver a verle y tener la mínima posibilidad de cualquier cosa con él; tenía que dar el paso yo.
Yo, que nunca doy el primer paso, jamás.
Pero en esta ocasión no me quedó otra opción, a menos que quisiera quedarme sentada, esperando… con más garantía de que no lo hiciera, que al revés.

Para suerte mía, todo salió mejor de lo esperado. Volvimos a quedar en mi casa para ver una película, fue como si el pasado volviera a repetirse… pero a la misma vez todo era diferente…


Y hasta aquí puedo escribir. La segunda parte para la semana que viene.

jueves, 12 de enero de 2017

La chica de al lado

Te miré… pero tú no mirabas… nunca mirabas… o al menos nunca te fijaste en lo que tenías delante… nunca te fijaste en mi mirada…

Mis lágrimas querían brotar y salir a la superficie, pero sentía que tenía que ser fuerte… no podía dejar que vieras mi debilidad.
Sin embargo, no la hubieras visto, porque no te habrías fijado…

Pasaba a tu lado, mis labios te gritaban desde lo más profundo de mi alma, pero tú no escuchabas…

Mi mano quería agarrarte y pedirte auxilio… cada vez que intentaba acercar mi mano, la tuya se alejaba… tú te alejabas en la inmensidad.
Siempre veía cómo caminabas… pasos que nunca iban hacia mí.
Yo siempre estuve esperando sentada en un banco… esperando a que giraras la cabeza y me vieras… y me miraras.
Viste muchas veces a una chica allí, pero yo solo era una chica más… no era especial… nunca lo fui, porque tú nunca me viste así…
Hablamos tantas veces… todo parecía normal, parecía… Dentro de mí nunca fue normal, pero nunca dejé que mi cuerpo se derrumbase frente a ti…
Porque para mí, poder estar cerca de ti ya era suficiente, sólo con eso me bastaba para sonreír y seguir como si nada…
Te vi coger de la mano a otras, te vi besar a otras, te vi mirar a otras…
Mientras yo me quedaba a un margen, mirándote… mirando cómo pasaba el tiempo… cómo nos separaba el tiempo… cómo te olvidabas de mí…
Después de haber dejado correr el tiempo, volví a verte… Y algo quedaba dentro de mí… algo de aquél entonces que seguía haciendo a mi corazón latir, que me impulsaba a volver a mirar… a ver dentro de ti… Una pequeña esperanza de que todo fuera diferente esta vez…
Quería, por un momento, quería creer que podrías mirarme de verdad…
Aunque, cuando alce la vista y te miré…
Esperé…
Lo intenté varias veces…
Pero al final solo vi que seguía siendo aquella chica sentada en un banco, que seguía siendo aquella con quien intercalabas palabras en vano… palabras vacías… a la que sonreías por amabilidad… a la que jamás miraste…
Nunca te fijaste en que para mí no eras sólo un chico, en que mi cuerpo se sentía atraído hacia al tuyo, conectado por un sentimiento que jamás me dejó olvidarte… que yo te miraba como ninguna otra lo hacía… que yo te miraba esperando una respuesta que jamás llegó…

martes, 3 de enero de 2017

Adiós 2016

Se acabó 2016…

La verdad es que ha sido un año bastante completo… me ha pasado de todo un poco. 
Así que, cómo cada año; aquí va el resumen de los acontecimientos del 2016.
Empezaré comentándolo por partes:

-Padres:
Al principio pareció gustarles la idea de que empezara a trabajar, pero la cosa empeoró; cómo siempre.
Ellos piensan que dar clases de baile no es trabajar, que tener vacaciones en Navidad no es trabajar, que las mañanas las tenga libres no es trabajar…
No creen en mí ni en lo que hago, aunque eso no es ninguna novedad.
A pesar de que últimamente está siendo más cargante de lo habitual y yo lo único que puedo hacer es estar callada, porque hablar no mejoraría mi situación, de eso estoy segura.

-Trabajo:
De mi trabajo es de lo que estoy más contenta, digan lo que digan mis padres, es lo mejor que me ha dado este 2016.
He conseguido lo que muchas personas jamás consiguen en su vida, cumplir sus sueños y dedicarse a lo que les gusta.
Aunque a veces termine muy cansada, aunque haya días en los que no pueda más, días en los que me duele todo, días en lo que no tengo fuerzas para levantarme de la cama… Eso no importa.
Sigo adelante porque esto es lo que quiero, el baile es mi vida y me he esforzado mucho para llegar hasta donde estoy.
Y es que, hoy día; estoy trabajando en cuatro lugares distintos y ahora posiblemente en un quinto. Además de que, oír a tus niñas decirte que te quieren y darte un abrazo, oír a personas decir que les encanta cómo bailo y cómo doy las clases; es lo que más me llena por dentro y lo que más me importa. Pues eso significa que estoy haciendo bien mi trabajo.

-Amigos:
Escribo este apartado para las personas que han estado a mi lado durante este año, que me han apoyado y ayudado a seguir adelante cada día.
También a las personas que, aunque estén lejos y no sea lo mismo, siguen ahí; manteniendo más o menos el contacto… pero sabiendo que no se olvidan de ti ni tú de ellas.
He luchado por mantener viva la llama de alguna que otra amistad, aunque en la mayoría de casos no haya servido de mucho…
Y por último, a aquellas personas con las que me he divertido, pasado buenos momentos; más o menos efímeros, más o menos conocidos…
Gracias a todos por este año inolvidable, espero que sigáis conmigo muchos años más, aunque os llevaré siempre en el corazón.

-Amor:
He dejado esta sección para el final ya que es la más complicada de resumir y me llevará más tiempo hablar de ella.
Esta parte de mi vida es la que llevo peor, siempre ha sido la peor… la que me crea dolores de cabeza, la que me hace llorar por tonterías, la que me hace ilusionarme cómo una tonta para luego caer rendida…
En 2016 hubieron varios hombres en mi vida, pero que me llegaran a importar realmente y que merezca la pena mencionarlos sólo dos: Bryan y Sem.
Aunque obviamente con ninguno marcharon bien las cosas…
Después de Sem hubo otro chico que me hizo caer, por poco tiempo, pero si…
El caso es que todos me han acabado haciendo daño de un modo u otro, o yo los he apartado de mi vida antes de que pudieran hacérmelo…
Es triste, pero así es… es lo que hay… supongo que algún día aparecerá alguien que me dé la oportunidad de formar parte de su vida… No lo sé.

-Últimos acontecimientos:
Para terminar, comentar que esta Nochevieja lo he pasado genial rodeada de amigos de verdad y que los quiero mucho. Cómo detalle, decir que me llevé la sorpresa de encontrarme con una persona que no veía hace seis años y fue un momento especial, a parte de una coincidencia que parecía ser cosa del destino.
Quiero decir también, para aquellas personas que hayan intentado hacerme daño durante este año, para aquellas que hayan hablado de mí a las espaldas, para aquellas que no les caiga bien por alguna razón… QUE NO ME IMPORTAN.
No me arrepiento de nada de lo que he hecho en este 2016. Habré sido estúpida muchas veces, habré cometido errores, me habré ilusionado con gilipollas, habré actuado en algunos momentos sin pensar… Pero yo soy libre, es mi vida y no la de nadie más. Me da igual lo que digan y lo que dirán. Yo sé quién soy y cómo soy, y la gente que me quiere y me apoya de verdad también lo sabe. Eso y mi amor por el baile es lo único que de verdad me importa.

Y nada… Espero que este 2017 siga tan bien como ha empezado, espero seguir al lado de mis amigos, espero seguir luchando por lo que quiero y no sufrir tanto por los hombres (xD).